Camino de la costa

Etapa 11: Soto de Luiña - Vil.lamouros

Etapa peculiar en el camino costero asturiano por corresponderse en su mayor parte con un recorrido de montaña, que atravesando diversos picos de los concejos de Cudillero y Valdés, contempla desde lo alto la costa y la rasa litoral del occidente astur. Es un camino eminentemente rural, que en su inmensa mayoría discurre por pistas y sendas de tierra o grava, llegando a pasar por las inmediaciones de brañas trashumantes de pueblos vaqueiros, como la de Busmarzu, razón por la que esta ruta es también conocida como el Camino Vaqueiro. 

A lo largo de un recorrido de poco menos de 20 kilómetros (en concreto 19,80), la ruta jacobea se adentra en la Sierra de las Palancas, siguiendo el trazado de un antiguo camino real que salva de la manera más lógica y directa posible la distancia entre Soto de Luiña y Vil.lademouros, en una zona en la que existe un camino alternativo por la costa, el denominado camino de Las Ballotas que, pese a discurrir mucho más cerca del mar somete al peregrino a una serie de ascensiones y bajadas de intensidad desconocida en el camino de Las Palancas. 

Este otro camino no oficial es el recomendado, no obstante, en circunstancias de adversidades meteorológicas o para gente no habituada a transitar por vías de montaña. Debe tenerse en cuenta, además, que a lo largo de casi 14 kilómetros el camino de Las Palancas discurre por zonas sin ningún servicio. Una descripción muy precisa de las condiciones que debe enfrentar el peregrino en este camino de Las Palancas la ofreció ya en el siglo XIX el viajero Juan de Llano Ponte, quien señaló que esta ruta debe tomarse sólo cuando hace buen tiempo y no “si está malo o amenaza con estarlo, pues hay una subida bastante penosa, donde no se hallará ningún abrigo, donde no se podrá avivar el paso y donde como es natural a tan grande altura, los vientos son feroces”. 

No obstante lo indicado en esta descripción, la ascensión a la sierra de las Palancas se realiza de manera sumamente tendida, sin que prácticamente ningún momento se deba transitar por cuestas de fuerte pendiente, ya que el discurrir se realiza por el eje axial de la sierra. Desde la salida de Soto de Luiña hasta la culminación de la Sierra, discurren unos 12 kilómetros en los que progresivamente se salvan los 600 metros de desnivel existentes entre los dos puntos. A partir del punto más elevado sí que se inicia un descenso más acusado hasta el pueblo de San Pelayo de Tehona, por pistas que en ocasiones están apenas trazadas en el terreno, entre pedregales que dificultan el tránsito de los peregrinos. 

Esta etapa marca el tránsito hacia la Asturias occidental, apareciendo en San Pelayo de Tehona las primeras construcciones con cubierta de pizarra, típica de este territorio. 

Monumentos de la etapa

Descripción de la etapa

Se inicia la etapa junto a la iglesia de Santa María de Soto de Luiña. Nada más pasar el templo, se debe cruzar la carretera y continuar hacia la derecha, por la acera, durante unos pocos metros, hasta que en la primera ocasión, se gira a la izquierda junto a la fuente de La Fontica, subiéndose por una pista de hormigón, entre edificios residenciales de una y dos alturas y un bloque de viviendas, en el barrio de El Pontico. Se deja a mano derecha el desvío a las antiguas escuelas de Soto, reconvertidas desde los años 1990 en albergue de peregrinos. 

Este camino conduce a la carretera nacional N632. Se cruza y se prosigue de frente, dejando a mano izquierda un hotel. Se prosigue por una pista de hormigón, que tras una curva en la que existe, a mano izquierda, un hórreo, pasa a ser de grava, entre viviendas unifamiliares. Al llegar a las ruinas de una antigua construcción, se continúa hacia la izquierda, por un camino de tierra que entre prados, cierres de parcela y alguna vivienda, conduce a una pista de hormigón que desemboca en una carretera asfaltada, prosiguiéndose por la derecha hasta desembocar en la nacional N632. Se continúa, por el arcén de esta vía, hacia la izquierda, en fuerte subida durante unos 340 metros por la llamada cuesta de la Torre, entre prados, dejando atrás ya el núcleo de Soto de Luiña y adentrándose en un entorno netamente rural. 

Tras esa distancia, el Camino se desvía hacia la derecha, dejando la carretera nacional y adentrándose en un bosque de eucaliptos. En intensa ascensión, se discurre por una pista de tierra y piedra, que tras 270 metros aproximadamente acaba confluyendo con una pista forestal. Se prosigue hacia la izquierda, llegando tras un corto recorrido a la carretera nacional, que se cruza en dirección al cementerio de Soto de Luiña sito al otro lado de la vía. 

Se prosigue entonces hacia la derecha, por el barrio de Las Chavolas, por una pequeña pista asfaltada paralela a la carretera, en una zona en la existe una rotonda que se bordea siguiendo este camino.

Se llega a un edificio, sito a mano izquierda del camino, de uso hostelero, tras el cual existe una bifurcación de caminos. De frente, por el arcén de la carretera nacional se prosigue por el llamado camino de Las Ballotas, no oficial pero señalizado. A la izquierda, se toma el Camino Real de las Palancas, vía oficial del Camino de Santiago para comunicar los concejos de Cudillero y Valdés. 

Se prosigue por el camino oficial, tomando por lo tanto esa desviación a mano izquierda, por una pista de hormigón que discurre entre eucaliptos. Pasados 300 metros, se deja a mano izquierda un depósito de agua y el camino pasa a ser una pista de tierra y grava, denominada la Cuesta de La Ventana en dirección al monte del mismo nombre, el primero de la sierra de Las Palancas al que se accede en este discurrir jacobeo. 

Continúa la ruta entre eucaliptos. Tras una curva hacia la derecha, se llega a una bifurcación de vías, debiendo proseguirse por la de la izquierda, en ascensión prolongada que después lleva a otras dos bifurcaciones de pistas en las que ha de volver a optarse por las que ascienden por la izquierda. Se está circulando por el interior de una gran masa de eucaliptos. Ocasionalmente, a mano derecha, entre los árboles, se pueden contemplar vistas del mar y de la rasa costera, así como de la carretera nacional y la autovía del cantábrico y de alguna gran nave industrial situada en sus proximidades. 

La subida por la pista forestal prosigue hasta llegar al monte de La Ventana, zona alta en la que ya se llanea, dejando a mano izquierda un desvío, en una curva, en una zona de espléndidas vistas hacia la costa, a mano derecha. 

Se mantiene después la ruta por una ligera y tendida pendiente de subida, hasta que en una curva se toma un desvío hacia la derecha, siguiendo por la pista hasta llegar a una bifurcación de caminos en la que se debe optar por seguir de frente, abandonando por unos metros la pista forestal y adentrándose en un camino más estrecho, entre prados y algún pino. Tras un corto recorrido, este camino conduce de nuevo a la pista forestal, prosiguiéndose hacia la derecha, que asciende entre pinos y matorrales a un alto, en el monte Traviesa. 

Se inicia después un descenso por la misma pista, desviándose poco después el Camino hacia la izquierda, por un estrecho sendero, apenas marcado sobre el terreno, entre pinos, matorrales y prados. Se sigue por esta vía, llegando a una zona en la que su recorrido es recto, entre prados, con la visión al fondo del monte El Pedrisco. Su recorrido transcurre entre pequeñas masas de pinos y extensas praderías, con vistas hacia la izquierda de los valles de Troncéu.

Tras una mancha de pinos, se inicia una ascensión, bordeando el monte Perina. Tras una curva, se estrecha el camino, que pasa a ser una pista de tierra, flanqueada a su izquierda por un talud, discurriendo entre eucaliptos. Tras dejar atrás los árboles, se llega a una zona de praderías, con el pequeño núcleo de Monteagudo a la derecha (formado por apenas una vivienda y construcciones auxiliares), al que no se llega, ya que antes se toma un desvío, en una curva pronunciada en la que se inicia una ascensión, que hace dejar a mano derecha, cada vez más abajo, el núcleo comentado, permitiendo además la contemplación de muy buenas vistas de la costa. 

Se sigue por esta pista, estrecha, entre pinos, prados y matorrales, pasando un poco después junto a una vivienda aislada de nueva construcción, que queda a mano derecha, tras la cual, a muy pocos metros de distancia, se conecta con una pista más ancha, prosiguiéndose hacia la derecha, llegando a una masa de pinos, con una bifurcación de caminos en una curva. Se opta por la vía que surge hacia la derecha, en la zona conocida como el Canto del Llano, que desciende, bordeando el pico El Gordo, en una pendiente tendida pero continuada durante más de medio kilómetro hasta llegar a la carretera local que comunica Novellana con Arcayana. 

Se prosigue, hacia la izquierda, por el arcén de la carretera, hasta llegar a un cruce de carreteras en Silvaoscura, en un alto con buenas vistas de la costa y de los valles del interior de Cudillero y Valdés. En ese cruce se prosigue hacia la derecha, hacia las pocas construcciones existentes en este núcleo, antiguas ventas camineras sitas en el lugar conocido precisamente como el Collado de las Ventas, en dirección a Las Cruces y Arcayana. 

Se inicia entonces un recorrido de 1,8 kilómetros por el arcén de esta carretera, en ligera ascensión, entre pinos, y dejando a mano izquierda los desvíos a La Mafalla, a una pista forestal y a Las Cruces y Arcayana, bordeándose el pico de los Huesos. 

Tras esa distancia, al llegar a una curva en la que la carretera prosigue hacia Ballota y la ermita de San Roque, se sigue de frente, por una ancha pista forestal que asciende entre una masa de pinos, que posteriormente deja paso a praderías que conducen a la pista, en línea recta hacia el pico Cabornín, al que se asciende por esta vía. Desde el mismo se contempla una amplia panorámica del entorno, pudiendo verse, hacia el mar,el gran viaducto de la autovía del Cantábrico dedicado al Pintor Dionisio Fierros, en las cercanías del pueblo de Ballota. 

Continúa el camino recto, por la pista, hacia otro pico, el Cougruzas. Pocos metros antes de llegar al mismo, se toma un desvío hacia la izquierda, por una estrecha senda que bordea el alto, entre pinos y desde la que se contempla al fondo el siguiente pico que aparece en este recorrido por Las Palancas, el pico Bolao.

Tras bordear el pico Cougruzas, la senda vuelve a conectar con la pista forestal, ya frente a la nueva elevación que supone el pico de Bolao. En este caso también se vuelve a tomar una desviación a la izquierda poco antes de la llegada al alto. Se toma este pequeño camino pedregoso entre prados y plantaciones de pino, y se acaba llegando a una pista forestal, antes del pico La Paradiella, que tampoco se llega a subir, ya que se toma un desvío a la derecha, pasando por una portilla que permite el acceso a un prado que se desarrolla en este flanco del monte La Paradiella. Es éste el punto más elevado al que llegará la ruta en esta etapa, a unos 700 metros de altura, iniciándose a continuación el descenso hacia San Pelayo de Tehona. 

Continúa el Camino por una pista de tierra y mucha piedra que discurre a una cota de 630 metros por la vertiente norte del monte La Paradiella, bordeando su cima, pasando junto praderías de pasto de ganado, volviendo a cruzar una portilla y enlazando con la pista forestal que procede del alto de este monte, que se deja atrás y que se encamina hacia el monte La Braña, que está en frente. En esta zonase produce el tránsito definitivo entre los concejos de Cudillero y Valdés (cuyos límites municipales se fueron entrelazando durante el recorrido por la sierra de Las Palancas). 

Se cruza la portilla y se desciende por la ladera norte del monte La Braña, entre brezos y tojos en un recorrido por la cota de 575 metros, complicado por lo irregular del firme, con mucha piedra suelta, que conduce hacia la braña de Busmarzu, circulándose durante 160 metros junto a uno de los muros de piedra en seco que delimita dicha braña, hacia el pico La Bobia, en la zona conocida como La Carrilona. 

Tras dejar atrás ese muro de la braña, se desciende entre matorrales hasta enlazar con un camino que desciende entre pinos, para pasar a estar luego encajonado entre taludes de tierra y desembocar en una pista forestal, en un cruce de vías en el que se ha de optar por la del centro, iniciándose entonces un caminar, en descenso por el Campo de San Juan y el monte de los Piqueros, entre un bosque de pinos y helechos, que se prolongará durante más de kilómetro y medio. Este tramo deja a tras dos curvas profundas, un desvío a la derecha que no se toma, conectando en una curva con otra pista, en el campo Rodillera, debiendo proseguirse en este punto hacia la izquierda, hasta llegar a una carretera asfaltada que conduce, hacia la derecha, al pueblo de San Pelayo de Tahona, primera población del concejo de Valdés por la que discurre el Camino costero. 

Se continúa por el arcén de esta carretera, entre pinos, dejando a mano derecha un depósito de agua, y a la izquierda prados y vistas al valle de San Pelayo, pasando junto a las primeras explotaciones ganaderas, hasta que tras poco más de 700 metros se llega a las primeras viviendas de San Pelayo de Tehona. 

A mano izquierda, una vivienda de comienzos de siglo XXI, por cuyo frente se pasa, sin tomar el desvío a mano derecha que arranca de este punto. Se desciende por la carretera, pasando por las dos primeras construcciones con cubierta de pizarra que se encuentran en el discurrir costero del Camino de Santiago asturiano. Cien metros después de dejar atrás ambas construcciones, se toma un desvío hacia la derecha, debiendo salvarse un pequeño desnivel que conduce a un camino de tierra junto a una explotación ganadera, que conduce a un pequeño grupo de viviendas, con algún hórreo entre ellas, en el barrio de El Cutayón. Se atraviesa ese conjunto y se llega a una carretera asfaltada, que baja una cuesta y enlaza con una carretera local, en un cruce de vías en el que se sigue de frente, bajando hasta desembocar en la carretera autonómica AS-268, junto a una vivienda de dos plantas y bajocubierta, sita en una parcela cercada por muro de piedra, a la izquierda del Camino. 

Al llegar a la carretera autonómica, se cruza la misma y se prosigue de frente, por una carretera local que sube una pendiente acusada hacia el alto de La Collada, en paralelo a la carretera As-268, que se sitúa a mano derecha, a una cota inferior del terreno. Se llega en pocos metros al barrio de La Cuesta, desviándose el camino de la carretera en la misma curva de acceso a las viviendas de La Cuesta, tomando una senda de tierra que surge a la derecha, tras pasar un paso de ganado delimitado por pastores eléctricos. 

Esta senda enlaza pronto con una pista, prosiguiendo hacia la derecha, por el interior de una masa de eucaliptos y pinos, pasando por zonas en las que el Camino presenta una caja profunda, delimitado por taludes de tierra, en algunos casos reforzados por muros de piedra, bajo el monte Llamas. Se pasa por un pequeño regato y a continuación, tras un kilómetro aproximado de recorrido por esta pista, se toma un desvío hacia la izquierda.  

Sigue el discurrir entre eucaliptos y pinos, dejando atrás un desvío hacia la derecha y pasando junto a las ruinas de una construcción, que queda a mano derecha de la ruta, dando paso a un tramo del camino de caja profunda entre taludes de tierra, que conduce tras un corto recorrido de bajada, a enlazar con una carretera asfaltada, en una curva, prosiguiéndose hacia la izquierda, bordeando una vivienda de dos plantas sita en el extremo de una parcela rodeada por un seto de boj. Tras dejar atrás la vivienda, se llega a una recta asfaltada, que discurre en paralelo a la autovía del Cantábrico, con pinos entre ambas vías. Después de unos 200 metros de recorrido por la misma, se accede, girando a la derecha, a un paso elevado sobre la autovía, tras el cual se prosigue recto por la vía asfaltada, entre extensas praderías a la izquierda y pinos a la derecha, llegándose tras unos pocos metros a las primeras viviendas de Vil.lamouros, entre las que se levanta algún hórreo y panera, dejando a mano derecha un desvío que no se toma, y continuando recto hasta enlazar con la carretera nacional 632, finalizando aquí la presente etapa, a muy corta distancia de la villa de Cadavedo, a mano derecha desde este punto. 

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