Camino de la costa

Etapa 12: Vil.lamouros - Outur

Etapa de 20,39 kilómetros que discurre íntegramente por el concejo de Valdés, entre las pequeñas localidades de Vil.lamouros y Outur. No hay grandes desniveles en el recorrido, siendo las incidencias más destacadas los descensos hasta el fondo de los valles de los ríos Esva y Negro y los consecuentes ascensos posteriores, con alguna cuesta empinada, muy puntual. En algunas zonas el Camino se ha visto muy transformado recientemente como consecuencia de las obras de construcción de la Autovía del Cantábrico, coincidiendo alguno de esos puntos de ascenso y bajadas pronunciadas con el discurrir por las pistas de reposición de la ruta jacobea por esos ámbitos modificados. 

En términos generales, el Camino presenta un firme asfáltico en más de la mitad de su recorrido, aunque también es importante el porcentaje de sendas de tierra o grava. 

Se atraviesan numerosos núcleos de población, pequeñas villas y aldeas, como San Cristóbal, Querúas, Canero, Barcia o Taborcías, además de los puntos de origen y destino, todos ellos caracterizados por presentar numerosos ejemplos de arquitectura tradicional propia de esta zona occidental asturiana, con cubiertas de pizarra, viviendas de tipología de casa bloque, cerrada y de grandes proporciones, apareciendo junto a los hórreos y paneras otro tipo peculiar de granero, el cabazo u hórreo a la manera gallega, que a partir de ahora acompañará al peregrino prácticamente hasta las puertas de Santiago de Compostela.

El Camino atraviesa la villa de L.luarca, capital del concejo de Valdés, que cuenta con un emplazamiento privilegiado en la desembocadura del río Negro, en un ámbito de la costa de gran belleza. La ruta discurre por el casco antiguo de la localidad, junto a alguno de los principales monumentos de la localidad, como el palacio del marqués de Ferrera, declarado Bien de Interés Cultural. Algo después de dejar L.luarca, la ruta pasará junto a las ruinas de la iglesia románica de Santiago, en Taborcias, en un lugar de especial belleza, una pradería junto a un pequeño río. 

Las referencias documentales al paso de peregrinos por esta etapa son abundantes. Consta la existencia de hospitales en Cadavedo (cerca del inicio de la etapa), en Casiellas (en la parroquia de Canero), posiblemente también en Barcia (donde uno de sus barrios se denomina El Hospital), y en L.luarca (villa citada, además, en varios relatos de peregrinos de época moderna). En Outur, punto final de esta ruta, existió un priorato de monjes benedictinos en el que también consta que pernoctaron algunos peregrinos a Santiago. 

Descripción de la etapa

Se inicia la etapa en Vil.lamouros, en la nacional 634, junto al enlace de esta vía con el camino que procede de San Pelayo de Tehona, en la zona conocida como Los Umeirales. 

Se prosigue durante unos pocos metros por el arcén de la carretera nacional. Antes de llegar a una vivienda moderna, rematada en una torre, se cruza la vía y se prosigue hacia la derecha, por una pista de hormigón que discurre por delante de la vivienda de la torre y que en poco metros pasa a convertirse en una pista de grava que inicia un recorrido descendente entre eucaliptos y praderías, manteniéndose, en un principio, a mano izquierda la carretera nacional, en una cota superior, pasando tras una curva a dejar progresivamente atrás esta vía y prosiguiendo el itinerario entre prados. 

Se asciende hasta un pequeño alto donde se localiza una vivienda moderna, a la derecha del Camino. Se enlaza aquí, siguiendo recto en un primer cruce (que hacia la derecha conduce al núcleo de El Carbayu), con una pista de hormigón. Se continúa por esta vía durante algo menos de 180 metras, dejando a mano derecha una panera aislada en un prado y accediendo a Quintana, en la parroquia de Canero. 

Se llega a otro cruce, en el lugar de Cueto, prosiguiéndose de frente, para pasar tras unos pocos metros y habiendo dejado a mano derecha una vivienda, a circular por una pista de tierra y piedra. Se continúa recto por esta pista, entre prados. Se deja a mano derecha el edificio de un centro cultural y un hórreo a la izquierda, y se llega a otro cruce, en el que se sigue de frente, en el lugar de La Cruz (si en el cruce se continúa hacia la derecha, se llega en unos 400 metros a la capilla de Nuestra Señora de la Esperanza). 

La ruta jacobea prosigue de frente, entre prados a derecha e izquierda delimitados con cierres de estacas de madera que flanquean el Camino durante unos metros, hasta que después de una curva aparece a mano izquierda, a una cota superior, un conjunto de naves agrícolas. Se asciende por la pista y se llega al lugar de San Cristóbal, conformado por unas pocas viviendas unifamiliares y alguna nave agrícola. 

Se prosigue de frente y tras atravesar el núcleo por un camino asfaltado, se vuelve a tomar una pista de tierra y piedra, que va dejando atrás esta población, pasando a discurrir entre prados y matorrales de tojo, estando el camino delimitado a la izquierda por un talud contenido por un muro de piedra. Se inicia así un descenso hacia una zona boscosa, donde la ruta (aquí denominada Camino de La Venta) pasa a estar, en algún punto, encajonada. Al iniciarse la ascensión de nuevo, se llega a una bifurcación de pistas, prosiguiendo el camino por la de la izquierda, para poco después, en otro cruce, seguir por la pista de la derecha, adentrándose progresivamente en una plantación de eucaliptos, con el camino discurriendo por una pista de tierra entre taludes. La ruta pasa a llanear entre árboles, y asciende hasta confluir con una carretera asfaltada. El recorrido desde San Cristóbal a este punto ha tenido una longitud aproximada de kilómetro y medio. 

La carretera a la que se accede es una vía vinculada a la carretera nacional 632 que da servicio al pequeño núcleo de La Venta, con viviendas que se localizan a los pies de la calzada. Se prosigue, pues, hacia la derecha, pasando por delante de esta tira de viviendas (entre las que se erige un hórreo). Tras dejar atrás la última construcción se enlaza con la carretera nacional, girando a la derecha y pasando a discurrir por el arcén de esta vía, que conduce al pueblo de Querúas, que se atraviesa siguiendo el recorrido de la carretera nacional, durante algo menos de 700 metros, dejando a derecha e izquierda las diversas construcciones, viviendas y hórreos, que conforman este núcleo. Se pasa junto a un espacio abierto, a la derecha, denominado Campo de Pascua, en el que se localiza la capilla de Santa Ana, distante apenas 70 metros de la carretera. 

Tras pasar el núcleo de Querúas, se llega, por el arcén de la carretera, a una zona de rotondas de conexión de esta vía con la autovía del Cantábrico. Se llega por la nacional a la primera rotonda, debiendo bordearla por el arcén de la carretera hasta circular bajo la autovía, por un paso inferior, tras el cual se conecta con otra rotonda. Se cruza la carretera nada más pasar el paso bajo la autovía y se bordea la rotonda, dejando a mano derecha un primer desvío y tomando el segundo, por una pista de grava que pronto pasa a estar hormigonada, que se sigue durante algo más de 100 metros hacia El Chanu, hasta llegar a un cruce de bifurcación de caminos entre los que se localiza un edificio vertical y alto de soporte telefónico?.

En este punto se prosigue por la vía hormigonada de la izquierda, entre viviendas y prados. Tras apenas 180 metros, esta vía conecta con una carretera local, levantándose a mano derecha un edificio de viviendas de cuatro alturas y enfrente, al otro lado de la carretera, una tira de dos viviendas, una de planta alargada de un nivel y otra con dos plantas. Se cruza en este punto la carretera y se prosigue por una estrecha pista, en parte formada por escalones de hormigón, que conduce en pronunciado descenso a una pista de hormigón que se cruza, enlazándose con un camino de tierra que desciende hasta el lugar del Ventorrillo, pasando por el medio de un espacio llano a cuyos lados se levantan dos viviendas. 

Tras dejar atrás estas viviendas se prosigue por una pista que tras 140 metros de ascensión, cruza la carretera nacional 632 y prosigue de frente por una pista de hormigón que, entre árboles, conduce a la iglesia de San Miguel de Canero.

El camino deja atrás la iglesia y cementerio de Canero, dejando a la derecha las ruinas de la antigua casa rectoral, obra de los siglos XVII-XVIII. Se adentra por una pista de tierra y piedra que discurre por el monte Las Arribas, entre fresnos y laureles, y que tras 600 metros desemboca en la carretera nacional 632a. Se prosigue, hacia la derecha, por su arcén durante poco más de cien metros, hasta llegar a un nudo de comunicaciones integrado por dos rotondas. Antes de llegar a la primera rotonda, se pasa de la carretera nacional 632 a la nacional 634, para luego ya por el arcén de esta vía bordear las rotondas y encaminarse hacia el puente de Caneiru sobre el río Esva, que se cruza. Antes del puente, a mano derecha, se localiza la interesante Casa de la Barca, cuyos orígenes datan del siglo XVIII y que debe su nombre al hecho de que en la misma existía un servicio de botes para cruzar el río Esva.  

Tras cruzar el río por el puente, se prosigue por el arcén de la carretera nacional 634, hacia la derecha, más o menos en paralelo al río Esva, que queda a mano derecha, y entre parados y masas de árboles. Al fondo se puede ver un gran viaducto de la autovía. 

Tras 600 metros aproximadamente, se llega, en una curva, al edificio de un establecimiento hotelero, justo antes del cual se toma un desvío a la derecha, por una pista asfaltada que desciende una cuesta pronunciada hacia el río del Forcón y que poco después enlaza con una pista de tierra, por la que se continúa, entre árboles, y dejando pronto un desvío a la izquierda. Se asciende por una estrecha senda, que en un segundo cruce de caminos prosigue hacia la derecha, en ascensión, entre eucaliptos en este caso, con tramos en los que aflora en el camino la roca madre, configurando auténticos empedrados naturales. Este camino de tierra acaba confluyendo, tras un recorrido de algo más de 350 metros, en la carretera N-634. Se cruza esta vía y se prosigue de frente, por una estrecha senda de tierra que asciende, en pronunciada subida, entre una frondosa vegetación y helechos, y que tras unos 300 metros confluye en una vía asfaltada paralela a la autovía del Cantábrico. 

Se toma esta vía y se sigue, hacia la izquierda, durante unos 900 metros, primero al lado mismo de la autovía, con eucaliptos a la izquierdo, y luego entre una mancha de pinos y brezos, algo más alejada de la autovía. Tras una curva, se acaba cruzando una pasarela sobre la autovía, en la que existen aceras separadas por guardarraíles, a ambos lados de la vía. 

Tras cruzar la autovía se prosigue por el arcén de la carretera asfaltada hacia la izquierda, durante apenas 100 metros, hasta tomar el primer desvío que aparece a la izquierda, una pista de tierra y piedra que, en perfecta línea recta trazada entre extensas y llanas praderías, conduce hacia una masa boscosa. Al lado derecho de esta pista, se dejan las ruinas de una antigua venta, hoy totalmente enmascarados por la vegetación. 

Doscientos metros más adelante, la pista deja paso a una pequeña senda de tierra, que desciende hacia una masa de árboles, y tras dos curvas pronunciadas desemboca en la carretera nacional 634. Se cruza la carretera y se prosigue de frente, por una pista de hormigón que circula entre plantaciones de eucaliptos, dejando a mano derecha un depósito de agua, y conduciendo tras apenas 320 metros de nuevo a la carretera nacional, por cuyo arcén, hacia la derecha, se prosigue durante unos 100 metros, en una zona en curva, pasando luego a circular por una pista de tierra que se abre a la derecha y que discurre, entre sebes, matorrales y árboles durante 250 metros, confluyendo al final con la carretera nacional, por cuyo arcén se prosigue hacia la derecha, en las inmediaciones del cementerio musulmán de Barcia, que queda a mano izquierda. 

Se continúa por la carretera nacional durante menos de trescientos metros, dejando a la izquierda el desvío al cementerio. Se toma el primer desvío a la derecha, en la zona de La Rampla, prosiguiendo por una carretera asfaltada que discurre en perpendicular a la nacional, que se va dejando atrás. Al fondo, se aprecia la costa de esta parte del concejo de Valdés. 

Pasados 40 metros se sigue el primer desvío que aparece a la izquierda, por una pista de tierra flanqueada a mano derecha por cierres vegetales de parcelas, alguno de ellos a base de altos cipreses mientras que una gran pradería se extiende a mano derecha. En algún punto de este recorrido el Camino circula por el medio de prados, siempre en sentido recto, hasta llegar a una parcela delimitada por un alto seto de tuyas. Se flanquea esta parcela, girando la ruta hacia la derecha y luego de nuevo a la izquierda, y llegando a un camino asfaltado justo frente a la entrada a la parcela y a la vivienda existente en su interior. 

Tras pasar a ser una vía asfaltada, el recorrido continúa durante 150 metros, entre prados, plantaciones de maíz y alguna vivienda, hasta llegar a un primer cruce, con un hórreo a la derecha, en el que se debe proseguir de frente, entre viviendas tradicionales, hórreos y prados, ya en el núcleo de Barcia, cuyos diferentes barrios se irán atravesando. 

Se llega a un nuevo cruce de caminos, en un espacio abierto delimitado en una parte por el edificio de las escuelas de Barcia, en el barrio de Las Güelgas. Frente a ellas existe una amplia explanada asfaltada, delimitada por una hilera de árboles.

En este punto existe una bifurcación de caminos, con una isleta vegetal entre las dos vías que confluyen en el espacio abierto. El Camino prosigue por el de la izquierda, entre viviendas y sus muros de cierre, a base de bloques de hormigón, que dan paso posteriormente a una zona en la que la carretera discurre entre taludes de tierra a ambos lados, dejando a mano derecha un desvío, en el barrio de La Fragua. Un poco más adelante, se llega a la fuente del Pulgo y al barrio de El Pontigón, con un lavadero techado de 1882, restaurado en 2000, y que flanquea el Camino, que pasa por encima del regato del Pontigón. 

Se prosigue recto, entre viviendas con paneras rodeadas de mandiles y levantadas sobre bodegas o construcciones auxiliares, llegándose al centro del pueblo de Barcia, en el barrio del Cruceiro, en el que hay muchos testimonios de arquitectura tradicional asturiana, con casas de corredor. 

Tras pasar el lavadero, se sigue recto hasta el siguiente cruce, en el que se debe girar a la derecha, hacia la iglesia parroquial, que se localiza tras un espacio abierto. 

Se pasa junto a la iglesia y de sigue recto, dejando el templo atrás, así como numerosos desvíos a ambos lados, que conducen a diferentes calles del pueblo, en algunas de las cuales se levantan nuevos lavaderos, así como numerosas viviendas y hórreos y paneras, en lo que constituye un núcleo de gran interés etnográfico. 

Siguiendo recto, al llegar a una curva, se sigue de frente, junto a una panera, por una estrecha senda con el firme resuelto a base de lajas de pizarra, y que conduce entre muros de piedra y alguna construcción a un espacio abierto, con huertas de frente y un pequeño pozo a la derecha, al que se desciende por unos escalones de piedra. En este punto se gira a la izquierda y se acaba llegando a un camino asfaltado, por el que se continúa hacia la izquierda, atravesando de nuevo las construcciones del pueblo de Barcia. Se sigue de frente, sin tomar ninguno de los desvíos que aparecen a derecha e izquierda, llegando a la zona de Hospital, y después a un cruce con otra carretera local, que se toma, desviándose la ruta hacia la derecha, circulando entre las últimas viviendas del pueblo, entre las que destaca una de estilo netamente racionalista, a mano derecha. 

Se sigue por esta carretera hasta dejar atrás las últimas viviendas de Barcia. Se pasa por encima de un regato y se llega al barrio de La Madalena, dejando a mano derecha un desvío que no se toma, en una curva. 

Se asciende hasta las viviendas de La Madalena, tras las cuales una cerrada curva hacia la derecha da paso a una bajada pronunciada, dejando a ambos lados árboles. Se sigue recto, sin tomar un primer desvío a la derecha, apareciendo un poco más adelante, también a la derecha, un depósito de agua, llegándose en ascensión por la llamada cuesta del Mingón, a una zona donde existen grandes naves y luego viviendas con algún hórreo y panera. Tras las naves, se sigue recto en un cruce de caminos, y se llega a otro cruce, con dos viviendas adosadas, de tres plantas, a la derecha, ya en el lugar de Barcellina, en el barrio de Villar. 

Se sigue recto, por el arcén de la carretera local VA1, que pronto da paso a una zona con aceras, entre viviendas unifamiliares, algunas de ellas de grandes dimensiones y de promoción indiana. Tras un prado a la izquierda, en el que se levanta solitaria una panera, se llega a un cruce, en el que se debe proseguir de frente, entre altos muros de piedra, de cierre de parcela, a ambos lados del Camino. 

Se pasa después frente a varias casas indianas, algunas de ellas en ruinas, y se vuelve a circular por una acera, que conduce ya a la villa de L.luarca, cuyo hospital se deja a mano derecha. Es un centro crecido en torno a un núcleo formado por una construcción de comienzos del siglo XX, en una parcela delimitada por un muro de piedra. 

A la izquierda aparecen los primeros bloques de viviendas, algunos de ellos pertenecientes a viviendas de promoción oficial. 

Se continúa recto y tras dejar a mano derecha el edificio del colegio José García Fernández, promovido por este benefactor local en 1911, se tuerce a la izquierda, en la calle Carri, dejando de frente la carretera que conduce al cementerio y al faro de L.luarca. 

En la bajada hacia el centro de L.luarca por la calle Carril y su continuación Puerta de la Villa se pueden contemplar espectaculares vistas, a la derecha, del puerto de esta villa. Se circula entre viviendas de tipología marinera, de dos y tres plantas, con balcones de madera y hierro fundido. 

Al terminar esta calle, se gira hacia la derecha, por la calle Olavarrieta (antigua calle Zapatería) en dirección al palacio de los marqueses de Ferrera, hoy casa de cultura y comisaría de la Policía Nacional. 

Se desciende por esta calle, pasando bajo el arco Bayón, que comunicaba varias estancias del palacio, junto a su capilla y con visas al fondo en lo alto a la capilla de San Roque, que domina la villa desde la otra orilla del río Negro. Tras pasar el palacio, se prosigue por una zona de escalones, hasta enlazar con una calle, girándose entonces a la izquierda, y descendiendo unos escalones que llevan hasta la plaza de los Huevos o del Puente Viejo y el paseo fluvial. Se cruza por el puente de hierro, desde el que se obtienen a mano derecha buenas vistas del edificio del ayuntamiento de Valdés. 

Tras cruzar el puente se llega al antiguo crucero de L.luarca, prosiguiéndose por la calle Crucero hasta llegar a la calle Uría y la plaza de los Pachorros, en la zona del ensanche de la villa de comienzos del XX, donde se conservan varios edificios de interés notable de esa época. 

Desde la plaza de los Pachorros se accede, hacia la derecha, a la plaza de Alfonso X el Sabio, presidida por el edificio del Ayuntamiento y en la que se localiza también el palacio de los marqueses de Gamoneda. 

El Camino continúa de frente, por la calle La Peña, que en ascensión pronunciada y tras varias curvas cerradas, entre viviendas tradicionales, y buenas vistas a la villa, llega a una pequeña plaza, desde la que es posible tomar, a mano derecha, un desvío que conduce a la capilla de San Roque.

En este punto, el Camino de Santiago prosigue hacia la izquierda, por el denominado Camino Real, por el arcén de una carretera local, entre viviendas unifamiliares y muros de cierre de piedra. No se toma ningún desvío a la derecha de los que van sucediéndose, y se llega al barrio de La Curripia, con vistas hacia la derecha de la gran casona de San Justo, en L’Outeiru. 

En esta zona, al terminar la recta que se viene siguiendo desde la salida de L.luarca, se llega a una bifurcación de caminos, tomándose el que continúa hacia la derecha. Tras cien metros aproximadamente, se llega a otro cruce, quedando a la izquierda el edificio rectangular de las antiguas escuelas y a la derecha la casona con capilla antes descrita.

Se toma el desvío hacia la izquierda, pasando por delante de las escuelas, que en la actualidad acogen una Casa de Encuentros, y se sigue por una carretera asfaltada que desciende, flanqueada por la derecha por un alto muro de piedra que se erige sobre un talud de roca madre tallada hasta adquirir forma de muro vertical. Por esta carretera se llega tras un breve recorrido, a las ruinas de la antigua iglesia de Santiago, de época medieval. 

Pasada la iglesia, se cruza el arroyo de La Olla por un puente de piedra, de un único vano, prosiguiéndose por la carretera local, encajonada entre taludes de tierra, y con praderías a ambos lados. Se sigue recto,  llegándose tras un cruce a una zona de naves ganaderas, ya en la parroquia de Taborcias. 

Se pasa junto a las naves, que quedan a mano izquierda del camino, y varias viviendas a la derecha, entre las que se localiza el primer cabazo que se encuentra en el itinerario del Camino de Santiago costero de Asturias. 

Se sigue recto, entre prados, alguna casona y viviendas modernas, subiendo hasta un puente que permite atravesar las vías del ferrocarril Gijón/Xixón-Ferrol, tras el cual se continúa recto, entre más praderías y viviendas aisladas, pasándose junto a la fuente de San Isidro en La Calella. 

Más adelante, siguen sucediéndose, aisladas, viviendas modernas, otras antiguas (algunas con galerías de madera), así como hórreos, paneras y cabazos. A mano izquierda es posible contemplar, tras las praderías, la alta torre de la iglesia moderna de Santiago. Se pasa después junto al núcleo de Taborcias, a mano izquierda, con números ejemplos de arquitectura tradicional, tras el cual, siempre en línea recta, se llega a una casona sita en frente del recorrido, por cuya derecha se asciende hasta la carretera nacional 634, en el núcleo de Vil.luír. 

Se cruza la carretera, y se prosigue en dirección a Constancios, por una vía local asfaltada, entre viviendas unifamiliares de finales del siglo XX en su mayoría, en el núcleo de Aquelcabo. Tras algo más de 300 metros se llega a un cruce de caminos, quedando a mano izquierda el edificio de las escuelas. 

Se sigue de frente, hasta llegar a otro cruce precedido de unas viviendas. En ese cruce se toma el desvío hacia la derecha, que discurre entre prados, hasta llegar a otro cruce, en el que se sigue de frente, dejando un desvío a la derecha. Se prosigue así, entre prados, por la zona de Las Pontigas, durante otros 280 metros, hasta llegar, tras un nuevo cruce en el que se sigue recto, a una vivienda con hórreo (antigua venta) tras la cual el camino asfaltado da paso a una pista de tierra y piedra, que prosigue en ligera ascensión, no muy lejos de la autovía, que, en paralelo, se desarrolla a la izquierda. Se pasa junto a una parcela habilitada como circuito de carreras de coches, y poco después se incorpora a un camino asfaltado. Se continúa recto, sin tomar ningún desvío, hasta llegar menos de 300 metros después, a un cruce en el que se debe optar por el camino que prosigue por la izquierda, mientras que el de la derecha conduce a un conjunto de viviendas.

Prosigue el recorrido por esta carretera local, siempre recto y sin tomar desvíos, pudiendo apreciarse ya pronto, a la derecha, el edificio de la iglesia de Outur, situado a los pies de la carretera nacional. Se pasa bajo viviendas aisladas, y a los pies de una panera sita sobre un cuerpo inferior de dos plantas de altura, construido en mampostería de piedra, cruzándose poco después un regato, en el barrio de Carral, tras el cual se asciende a la zona conocida como El Palacio. Más adelante, se llega al barrio de La Casona, cruzándose otro regato y dejando a mano derecha un conjunto de vivienda, panera e instalaciones agrícolas varias. 

Se sigue recto, hasta un nuevo cruce que, hacia la derecha, conduce a la carretera nacional N-634 y a la iglesia de Outur, para llegar a la cual es preciso desviarse del Camino (que en este punto continúa recto) aproximadamente medio kilómetro.

En este punto, en la zona alta de Outur, concluye la presente etapa. 

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