Camino de la costa

Etapa 15: A Veiga/Vegadeo - Santiago de Abres

La presente etapa, de apenas 6,89 kilómetros, constituye en realidad el tránsito entre el Camino costero asturiano y Galicia, enlazando la última capital de concejo del Principado, Vegadeo, con la provincia de Lugo. 

El recorrido tiene dos partes claras, la primera de ascenso desde la villa de A Veiga/Vegadeo hasta el alto de Bustelo, salvándose en unos cuatro kilómetros un desnivel de algo menos de doscientos metros, mientras que a continuación se inicia el descenso hacia el río Eo en Santiago de Abres, produciéndose el mismo justo en el límite entre las comunidades autónomas de Asturias y Galicia. 

La mitad del recorrido discurre por vías asfaltadas, correspondiéndose el resto con pistas de tierra y grava. Se pasa por las pequeñas aldeas de A Cruz, Grandamiá y Abres, de carácter netamente agrícola y con presencia destacada de cabazos y otras estructuras auxiliares de las labores del campo y la ganadería. Buena parte del itinerario discurre entre la masa boscosa de Parga, entre plantaciones de pinos y eucaliptos. 

Entre el patrimonio cultural vinculado directamente al Camino de Santiago en esta etapa destacan algunos edificios de la capital de A Veiga/Vegadeo, como la iglesia parroquial o el palacio urbano de Villamil, hoy casa de cultura. En el itinerario se pasará junto a los restos del mesón de la Sela de Murias Y cerca de la iglesia parroquial de Santiago de Abres, obra barroca del siglo XVIII, en la que está documentada la acogida a peregrinos ya en la época moderna. El final de la etapa y del recorrido asturiano del Camino de Santiago costero lo marca el puente del Fornacho sobre el río Eo, heredero de la histórica Ponte Vella, desaparecida a comienzos del siglo XIX. 

Descripción de la etapa

Inicio de la etapa frente al Ayuntamiento de A Veiga/Vegadeo, edificio construido a comienzos del siglo XX, en el denominado Campo del Medal, zona ganada a la ría… Frente al edificio municipal se erige una fuente con una estatua de una musa encima.

Se prosigue por el parque del Medal (antiguo campo ferial de A Veiga/Vegadeo), pasando junto al quiosco de música y llegando poco después a la iglesia parroquial, de mediados del siglo XIX.

Enfrente, se despliega el frente de viviendas que conforman la calle mayor veigueña, con edificios de entre dos y cuatro plantas en los que abundan los balcones de hierro fundido y las galerías de madera.

Enfrente de la iglesia se localiza la Casa de Cultura, en un edificio antaño perteneciente a la familia Villamil.

El Camino prosigue frente a este equipamiento, prosiguiendo por la calle Alameda hasta llegar a un puente sobre el río Monjardín, que no se llega a cruzar, sino que previamente se gira a la izquierda, prosiguiendo la ruta por el paseo fluvial de la calle Magdalena, con bloques de edificios a la izquierda, mientras que a la derecha, tras el río, se suceden las huertas y alguna vivienda. Se prosigue por este paseo hasta llegar al siguiente puente, en un lugar en el que a la izquierda se erige un edificio de una altura acondicionado como albergue de peregrinos. Un poco más a la izquierda, se levanta una iglesia de los años 60, precedida por una visera de hormigón, de notable interés.

El Camino cruza el puente sobre el río Monjardín, dejando a mano derecha un gran lavadero cubierto. Pasado el río, se gira a la derecha, hacia una pista de hormigón que asciende la calle La Pandela, tras dejar a mano derecha un cruce con otra calle. A medida que se asciende, entre viviendas unifamiliares de finales del siglo XX, se obtiene una gran panorámica de la villa, a mano derecha, así como de la ría del Eo y el puente de los Santos al fondo.

Tras dejar atrás los últimos chalets, el camino pasa a ser una pista de tierra que se adentra en una plantación de eucaliptos. Después de haber recorrido unos 130 metros, prosigue hacia la izquierda, en una curva en la que existe una bifurcación de caminos. Se sigue subiendo, entre árboles y zonas con un fuerte talud de tierra a mano izquierda, hasta desembocar en una zona más llana, con praderías a la izquierda y eucaliptos a la derecha, enlazando con una pista que proviene de la izquierda, por la que se continúa recto en dirección a Miou, la siguiente localidad junto a la que pasa el Camino de Santiago (aunque sin entrar en la misma) y que ya se comienza a verse a mano derecha.

Tras 250 metros aproximadamente, se toma una curva pronunciada hacia la derecha, que conduce directamente a las primeras viviendas de A Cruz, pasando el camino a estar hormigonado.

En el primer cruce de caminos que se encuentra, se gira hacia la izquierda, entre viviendas y pasando junto a un cabazo emplazado encima de una altísima estructura de mampostería de piedra. Esta calle conduce a un espacio abierto, en el que se prosigue de frente, por un camino asfaltado que en breve deja paso a una pista de tierra abierta entre altos taludes de tierra a ambos lados de la ruta. Se inicia aquí el recorrido por el llamado camino de los Arrieros, más o menos en paralelo al arroyo del Louteiro, atravesando durante un largo recorrido un gran bosque de eucaliptos.

Tras el encajonamiento inicial del Camino, se pasa a continuación a una zona en la que el paisaje se abre algo, con praderías a mano derecha, para a continuación volver a discurrir entre taludes de tierra y eucaliptos. Se deja atrás un depósito de agua y se llega a un cruce de caminos en el que se continúa de frente, discurriendo por el medio de un auténtico bosque de eucaliptos. Se sigue recto, llegándose más adelante a una bifurcación de caminos, en la que se opta por el de la derecha, que desciende sin tomar ningún desvío, pasando por un cortafuegos  (franja de terreno sin plantación de árboles para evitar la propagación de posibles incendios), y llegando al arroyo del Louteiro, que se atraviesa por un paso a base de varias piedras hincadas en el cauce del arroyo.

Se inicia entonces un ascenso, en paralelo al cauce del río, entre eucaliptos y un alto talud de tierra a la derecha, que acaba conduciendo a las ruinas del antiguo mesón de la Sela de Murias, a mano derecha.

Poco después, se acaba desembocando en una carretera asfaltada, prosiguiéndose hacia la derecha, para tras unos 60 metros llegar a un cruce de vías, en el que se ha de optar por la carretera que hacia la izquierda conduce a Abres.

Se desciende por esta carretera y tras pasar varias curvas pronunciadas se llega, tras algo más de 900 metros, a Grandamiá, un pequeño núcleo de casas, antes de llegar al cual cual, en una bifurcación de vías, se ha de proseguir por la de la derecha, que pronto deja a su espalda un lavadero y se adentra en un conjunto de edificios entre los que se localizan varios cabazos.

Pasado este núcleo, continúa el recorrido por la carretera, en sentido descendente, para tras unos 450 metros, y pasada una curva muy cerrada, llegar a las primeras viviendas del pueblo de Abres, por varios de cuyos barrios discurrirá el Camino en sus últimos kilómetros de recorrido asturiano.

Se continúa hacia la izquierda en la primera bifurcación de caminos que aparece, ascendiendo por un camino asfaltado hacia el barrio de El Pividal, dejándose pronto a mano derecha el palacio de Miranda, del siglo XVII.

Pasado el palacio, se continúa entre viviendas unifamiliares, con buenas vistas a la derecha del conjunto del pueblo de Abres, presidido por la iglesia parroquial de Santiago, junto a la que, no obstante, el Camino de Santiago no llegará a acercarse.

En el lugar de Rego del Casal, tras una curva cerrada,  y dejando a mano derecha un depósito de agua, se continúa por la carretera de la izquierda, que desciende, dejando a mano derecha una gran casería con cabazo.

El camino se adentra ahora en el centro del pueblo, en el barrio de A Rúa,  pasando junto a una gran nave ganadera y una tira de viviendas para, tras una curva, flanquear la fachada principal del palacio de la Rúa, hoy dedicado a tareas agrícolas y que conserva en su parte posterior el edificio de la antigua capilla, al lado de la cual ha pasado el Camino.

Tras dejar atrás el palacio, se sigue de frente, dejando a mano derecha un desvío, para después sí girar hacia la derecha (en una zona en la que enfrente se localizaba el histórico puente Vello, que cruzaba el Eo y enlazaba con Galicia), entre bajas viviendas y muros de piedra de delimitación de parcelas. Se pasa junto al edificio de las escuelas, tras el cual, y en un cruce de caminos, se gira hacia la izquierda, bordeando una vivienda que en su parte trasera cuenta con dos cabazos, y enlazando con la carretera local que conduce a Vegadeo y que, tras apenas 150 metros conduce al puente del Fornacho sobre el Eo, límite entre Galicia y Asturias y final de la ruta y del Camino costero a su paso por el Principado.

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