Camino de la costa

Etapa 8: Gijón/Xixón - Avilés

Recorrido de 24,65 kilómetros que conecta las dos principales ciudades costeras de Asturias, atravesando el Camino sus concejos, así como los de Carreño y Corvera de Asturias.  

Esta etapa permite conocer de primera mano la Asturias industrial, tanto a la salida de Gijón/Xixón como, sobre todo, en la larga aproximación de llegada a Avilés. No puede olvidarse que el Principado fue durante los siglos XIX y XX uno de los puntales de la industrialización española y que fue precisamente el área central de la región el que más intensamente se transformó como consecuencia de la implantación de grandes factorías, en especial las siderúrgicas. Los puertos de El Musel en Gijón/Xixón y el de la ría de Avilés explican en gran medida esa concentración industrial, al igual que la cercanía y buenas comunicaciones férreas con las cuencas mineras del Caudal y del Nalón, que suministraron las fuentes de energía necesarias a los grandes complejos fabriles. 

Por ello, en el recorrido del Camino de Santiago a lo largo de esta etapa coexistirán los típicos paisajes rurales asturianos, de verdes valles y pequeños y dispersos pueblos y aldeas (en especial en el tramo intermedio por el concejo de Carreño), con los grandes complejos fabriles, no exentos de un indudable interés patrimonial, por lo que suponen de testimonios del motor económico que convirtió a Asturias en una potencia fabril. Igualmente, los poblados obreros promovidos por las empresas y por el Estado en el siglo XX constituyen otros elementos de relevancia junto a los que discurrirá la ruta jacobea. 

La etapa circula en su mayor parte por tramos de firme asfaltado, siendo mucho el recorrido coincidente con arcenes de carreteras locales o autonómicas. El porcentaje de senda con firme de grava o tierra es muy pequeño. Entre los concejos de Gijón/Xixón y Carreño se debe ascender al Monte Areo, lo que supone tener que salvar un desnivel de más de 150 metros en los cinco kilómetros que separan Veriña del alto de ese cordal, en el que se ha conservado una gran necrópolis tumular de época neolítica, que se puede contemplar a muy corta distancia del Camino de Santiago. A partir de ese punto, se inicia un descenso, acusado en algunos puntos, hacia el interior del concejo de Carreño, en la zona más netamente rural de la etapa, en la que se discurre por alguna aldea de gran belleza, como Santolaya, así como entre extensas praderías sin apenas construcciones. Poco después se iniciará ya, en Tabaza, el recorrido por la zona periurbana de Avilés, en paralelo a grandes vías de comunicación y entre instalaciones industriales y poblados obreros muy interesantes. Al final de la etapa, en Avilés, será posible contemplar desde el Camino parte de su ría, con las instalaciones del Centro Cultural Internacional Óscar Niemeyer. 

Aunque se cree que este recorrido costero fue menos transitado por los peregrinos medievales que el camino del interior que pasa por Oviedo, existen referencias documentales que aluden su paso por esta zona, llegando a existir un hospital en la villa de Candás, capital de Carreño, por la que en la actualidad no transita el Camino oficial. Consta la existencia de otros centros asistenciales en Villar (parroquia de Tamón), ya en el siglo XIII, así como de modernas ventas que jalonaban la ruta por ejemplo en el actual barrio gijonés de El Natahoyo. Avilés, por su parte, fue durante el medievo el principal puerto marítimo de Asturias, muy vinculado a la ciudad de Oviedo/Uviéu, con la que estaba unido por un ramal del Camino de Santiago. El de Avilés formaba parte de la red de puertos que jalonaban la peregrinación marítima a Santiago, desde el francés de La Rochelle a los de Ribadeo o La Coruña, existiendo numerosas referencias al paso por la villa avilesina de peregrinos que realizaban este recorrido costero.  Contó, además, la ciudad con hospital de peregrinos desde 1513, emplazado en la calle del Rivero y que llegaría a contar con un cementerio propio para enterrar a los romeros fallecidos en esta localidad, hasta el cierre del centro en el siglo XIX.  

Descripción de la etapa

Comienza la etapa en la gijonesa plaza de Europa, junto a los edificios del antiguo palacio de Justicia de Gijón/Xixón y la llamada Casa Rosada, integrantes ambos, junto con la cercana Gota de Leche, de un complejo asistencial desarrollado en esta zona de  Gijón/Xixón desde comienzos a mediados del siglo XX. 

Más adelante, tras torcer hacia la derecha por la llamada Acerona (calle Palacio Valdés), testimonio de la antigua muralla de comienzos del siglo XIX que rodeaba el centro de Gijón/Xixón, el Camino discurre junto al gran edificio de la Gota de Leche. 

Prosigue el Camino por la llamada Acerona (ancha calle heredera de la muralla construida en las décadas iniciales del siglo XIX para hacer frente a la amenaza carlista) hasta llegar, al final de esta calle, tras dejar a mano izquierda la plaza del Humedal, a la iglesia de San José, reconstruida tras la guerra civil, localizada justo al lado del más alto edificio de Gijón/Xixón, la torre Bankunion, construida en pleno desarrollismo gijonés de los años 1960. 

Se pasa por delante de la fachada del templo, girándose a continuación a la derecha, por la calle Pedro Duro, que conduce hasta la costa, tras cruzar por la calle Marqués de San Esteban y sus arcadas. Esta calle fue diseñada a mediados del siglo XIX, a imitación de los grandes bulevares parisinos, comunicando el centro histórico de Gijón/Xixón con la estación de ferrocarril del Norte, cabecera de la tercera línea férrea inaugurada en España. En esta calle se conservan numerosos edificios de gran interés muchos de ellos de comienzos del siglo XX, estando representados los diferentes estilos arquitectónicos que se desarrollaron en ese momento: modernismo, eclecticismo, historicismos varios  (como el neorrenacentismo, neobarroco), la arquitectura decó y la racionalista. 

Al llegar a la costa, a la antigua zona portuaria de Fomento, se gira hacia la izquierda, pasando a discurrir por la calle Pedro Rodríguez Sampedro, a través del paseo marítimo de la playa de Poniente, arenal recuperado en los años 1990, tras haber formado parte este espacio durante más de un siglo de un ámbito industrial, especialmente dedicado a la construcción naval (en franca decadencia desde los años 1970, persistiendo en la actualidad sólo un astillero en activo y manteniéndose los restos de la antigua Naval Gijón/Xixón a continuación del arenal). Si se abandona el Camino y se gira a la derecha se llega al barrio histórico de Cimavilla, declarado Conjunto Histórico en 1975, origen de la ciudad de Gijón/Xixón y donde es posible contemplar, entre otros muchos monumentos, la capilla de los Remedios, testimonio del antiguo hospital de peregrinos de la localidad. 

La ruta jacobea continúa por el paseo marítimo de Poniente, pasando la playa y  dejando a mano izquierda el Museo del Ferrocarril de Asturias, sito en la antigua estación del Norte de Gijón/Xixón, ya en la avenida de Juan Carlos I. 

Más adelante, a la derecha, tras pasar un moderno edificio de servicios administrativos y bloques de viviendas diseñados con forma de barco, se pueden observar las instalaciones, ya en desuso, de los astilleros Naval  Gijón/Xixón. En este punto, debe rodearse el cruce de vías que se forma en la plaza del Padre Máximo González, continuando por la avenida de Galicia, a la derecha, pasando junto a una antigua capilla, en las instalaciones de la fundación educativa Revillagigedo. 

Se continúa de frente por esta avenida, en pleno barrio gijonés de El Natahoyo, dejando a mano derecha el templo de San Esteban del Mar. 

Más adelante se pasa junto a una zona de edificios de una planta, en estado de abandono. Se trata de antiguas ciudadelas o infraviviendas de trabajadores, muy activas en las primeras décadas del siglo XX. Después, y tras dejar a mano derecha el parque de Pedro Sabando Suárez y vistas de las grandes torres de los astilleros aún activos de la empresa Bazán-Gijón/Xixón (antigua Juliana Constructora Gijonesa), se deja a la derecha el templo de San Esteban del Mar. 

Se llega a Cuatro Caminos, cruce de vías que proceden de otros barrios de la ciudad y que hacia la derecha se encaminan al puerto de El Musel. El Camino prosigue de frente, por la avenida de la Argentina, en el barrio de La Calzada. Poco después de tomar esta vía, se deja a mano izquierda el edificio del Ateneo de La Calzada, gran centro cultural del barrio, y el colegio Príncipe de Asturias. 

Se prosigue por esta avenida hasta llegar al edificio moderno de la iglesia de Fátima, precedido de un monumento a un antiguo párroco de la misma. 

Tras la iglesia, se prosigue de frente, dejando a mano izquierda una estación de servicio y llegando pronto a la nave de Cristasa, antigua fábrica de fundición de vidrio reconvertida en la actualidad en centro municipal de empresas. Poco después se flanquea un parque y el colegio Miguel de Cervantes. 

Se pasa por encima de las vías del tren (que discurren a un nivel inferior del Camino) y se llega al cruce con la avenida de Los Campones, prosiguiéndose de frente, por una zona en la que las edificaciones residenciales dejan paso progresivamente a instalaciones industriales y de servicio. Se continúa de frente en el cruce de la vía que conduce a la Campa Torres, hacia la derecha, en la que se localiza un antiguo castro de época astur, transformado en época romana, y que se considera el origen del poblamiento de la actual ciudad de Gijón/Xixón. Justo al pasar el cruce hay una gasolinera a la derecha. Se prosigue por la acera de la carretera autonómica AS-19 hasta llegar a un paso elevado sobre las vías del tren, lugar en el que desaparecen las aceras, debiendo circularse por el arcén de la carretera. Se pasa ese cruce, en la zona conocida como Puente Seco, y se llega a una rotonda, con otra gasolinera a mano derecha. Se bordea, por la acera existente en este punto, esa rotonda y se prosigue recto, descendiendo por el arcén de la carretera, y junto a una hilera de viviendas a la derecha, a un paso inferior de la autovía que desemboca en otra rotonda. Justo al pasar el paso inferior, antes de adentrarse en la rotonda, el Camino se desvía hacia la derecha, por una en principio estrecha senda de tierra que asciende hasta llegar al Camín de la Estación, una carretera local sin apenas tráfico, por cuyo arcén se continúa. Esta vía está a una cota superior de la carretera autonómica, que continúa, en paralelo, permitiendo contemplar una panorámica del nudo de infraestructuras y de la capilla de San Martín de Veriña, localizada en un alto a la izquierda, destacando el alto campanario metálico que hace pocos años se construyó junto al edificio. También son visibles ya parte de las instalaciones del complejo siderúrgico de Arcelor Mittal, antigua Ensidesa, fábrica levantada a finales de los años 60 en el valle de Veriña. 

El Camino se dirige, dejando a la izquierda un desvío hacia la carretera y a la derecha varias edificaciones, una panera y una central eléctrica, a la estación de ferrocarril de Veriña, discurriendo entre ésta y el conjunto de viviendas que se levantan en frente de la misma, entre las que existe alguna panera y hórreo. 

Se baja desde la estación a un cruce con la carretera autonómica AS19, debiendo proseguirse de frente, en dirección a Puao, tras cruzar las vías del tren (existiendo un control de barreras para el paso de las mismas). Se continúa por el arcén de esta carretera, pasando bajo un gasoducto y cruzando en dos ocasiones el río Aboño. Se llega de esta manera a un paso elevado sobre las vías del tren. Tras cruzar se continúa hacia la derecha, hacia el pueblo de Muniello, que se atraviesa siguiendo la carretera. 

Al final, una curva pronunciada hace que se gire hacia la izquierda, subiéndose entre más viviendas y dejando a mano izquierda un desvío al pueblo, hasta llegar a un cruce de vías en el que se toma el camino de la derecha, el denominado  Camín Rebesosu, que asciende entre eucaliptos, dejando a mano izquierda la fuente de Cadueño. Poco después se continúa hacia la izquierda, por el Camín de Guimarán a Villar, entre prados y por una zona en la que la carretera discurre entre dos profundos taludes de tierra, que conducen a un alto, en el lugar de Zarracina, en el que existen unas pocas viviendas y algún hórreo y que permite contemplar una amplia panorámica de la fábrica siderúrgica y de los barrios del sur de Gijón/Xixón, contrastando ese paisaje industrial y urbano con las praderías que se desarrollan a los pies del Camino en esta zona ya rural. 

Se continúa de frente, entre prados, dejando en una curva otra vivienda con dos hórreos y ascendiendo por el Camín de Guimarán a Villar y luego por el Camín Real, hasta un cruce de vías, con varias viviendas a su alrededor, en el que se prosigue hacia la izquierda. Se dejan a mano derecha, más adelante, dos desvíos de caminos y otro a mano izquierda. Existen en esta zona varias viviendas unifamiliares, algunas de ellas con hórreos, continuando hacia la izquierda las perspectivas hacia la fábrica siderúrgica. 

Se llega de esta manera a otro cruce de caminos, con una isleta vegetal en el medio, prosiguiendo la ruta por la vía de la derecha, que inicia una ascensión pronunciada, entre viviendas y algún hórreo y panera, con sebes y muros de piedra delimitando la ruta que poco a poco se va estrechando, conforme se adentra en un ámbito boscoso, con eucaliptos y otras especies, hacia el monte Areo, ya en el concejo de Carreño. Poco más adelante el camino da paso a una pista de tierra y piedra, por la que se proseguirá durante los siguientes kilómetros. 

El Monte Areo marca la divisoria entre los concejos de Gijón/Xixón y Carreño y es una zona en la que se localiza una importante concentración de túmulos de época neolítica, que conforman una de las principales necrópolis de este período histórico conservadas en Asturias, lo que ha determinado la declaración de este ámbito como Bien de Interés Cultural. Desde la ruta jacobea surgen diferentes caminos que conducen a alguna de estas estructuras tumulares. 

Tras pasar a ser una pista, el Camino circula entre eucaliptos, dando paso más adelante a una zona llana, en la que junto a esta especie de origen australiana destacan las amplias praderías llanas. Se dejan varios desvíos a derecha e izquierda, prosiguiendo el camino en sentido Oeste, durante más de 1,5 kilómetros, todo ello por un terreno más o menos llano con vistas ocasionales, a mano derecha, hacia la costa de Carreño, así como diversas instalaciones industriales existentes en Aboño y el propio puerto de El Musel. 

Alguna construcción aislada se localiza a mano izquierda del Camino, habiendo un tramo en el que la ruta se estrecha de manera acusada, hasta desembocar en una curva en una pista, prosiguiéndose en ligera ascensión hacia la derecha, junto a una nave construida con bloques de hormigón. Durante unos pocos metros el firme pasa a estar hormigonado, volviendo después a ser una pista de tierra y piedra que entre matorrales de brezo y eucaliptos comienza a descender hacia una pista de hormigón a la que se une el Camino, continuando hacia la derecha, entre invernaderos, en una zona conocida como Ramos. 

En una curva esta pista se une a una carretera local, continuando hacia la derecha, junto a las ruinas de una vivienda a mano derecha y una construcción a la izquierda. En el siguiente cruce se gira a la izquierda, iniciándose una fuerte bajada por un camino asfaltado, entre eucaliptos, con vistas a la derecha al valle de Guimarán. Esta vía conduce pronto a la fuente lavadero de les Xanes, a mano derecha, para acceder a la cual hay que bajar unas escaleras. Desde esta zona se contempla una panorámica del pueblo de Santolaya y de sus caserías. 

Se prosigue la bajada, pasando frente a una casería con hórreo a mano izquierda, en el barrio de Sopeña, internándose ya después el Camino en el pueblo de Santolaya, continuando recto en un cruce con otra vía perpendicular y girando a la derecha tras una casa datada en 1911 de dos plantas con porche central y panera. 

Se inicia entonces una breve bajada que conduce a la carretera autonómica. Se cruza esta vía y se sigue de frente, en dirección a Prendes, por la carretera local CE5. Tras cruzar, a mano derecha, se localiza la iglesia de Santa Eulalia del Valle, rodeada de un espacio verde delimitado por un murete de piedra, al que se adosa un altar sacramental y una fuente. 

Se prosigue por la carretera a Prendes, dejando pronto a mano izquierda el lavadero de Ponte de Piedra, cruzándose poco después el río Pervera por un puente de un solo vano, construido en bloques de piedra, extendiéndose a derecha e izquierda amplias praderías, en un espacio llano que permite contemplar diversas viviendas aisladas, entre la que destaca, a mano derecha, la gran casa-palacio de los Díaz Caneja, con origen en el siglo XVIII, que cuenta con capilla y cercada por un gran muro de piedra, y algo más a la derecha otra antigua construcción también con su propia capilla. 

Tras cruzar el pequeño puente de piedra se sigue de frente, dejando a mano izquierda un desvío, y llegado al barrio de La Maquila, con varias viviendas con algún hórreo y panera, siendo alguna vivienda antigua, de tipología mariñana. 

Se llega a un cruce con una carretera y se prosigue hacia la izquierda por Vega, siguiendo esta vía durante algo menos de 800 metros, dejando a los dos lados de la misma diferentes desvíos. Es una zona muy llana, entre amplias praderías y alguna vivienda, entre las que destaca la antigua casa de La Torre. En este recorrido también se encuentra alguna nave agrícola de grandes dimensiones. 

Se asciende ligeramente hacia Los Celleros, otro barrio de esta parroquia. Tras una casa de piedra, se toma el desvío hacia la derecha, prosiguiendo la ruta por un camino asfaltado con amplias vistas, en un recorrido en el que se suceden las ligeras subidas y bajadas. Se deja a mano izquierda un desvío y más adelante otros dos a la derecha. El paisaje circundante, siempre dominado por las praderías, se va estrechando progresivamente. Tras el segundo desvío a la derecha que no se toma, y que enlaza con una carretera que conduce a Logrezana, se deja a mano izquierda otro desvío y se asciende un pequeño repecho, entre matorral y árboles. 

Se sigue frente, sin tomar ninguno de los desvíos que van apareciendo, y se inicia el desvío hacia el pueblo de Tamón, la tuya de cuya iglesia de San Juan Bautista comienza a verse desde lejos. Se prosigue hasta llegar a un paso inferior del ferrocarril, configurado como una estructura de piedra con un vano central por donde se materializa el tránsito. A la salida, en la zona conocida como Xunta la Iglesia, aparece de frente, en lo alto, la iglesia, hacia la que se encamina la ruta, atravesando un pequeño regato y ascendiendo una cuesta que desemboca en la carretera AS-326, tras haber dejado a mano derecha un hórreo. El Camino prosigue hacia la derecha, pudiendo accederse a la iglesia, hacia la izquierda, tras un breve desvío de apenas veinte metros. 

La ruta jacobea inicia ahora un largo discurrir hacia Avilés, coincidente en gran medida con el itinerario de la carretera autonómica AS-326, junto a la autovía del Cantábrico y en un entorno cada vez más industrial. 

Poco después de llegar a la carretera AS-326 en Tamón se continúa por la acera dispuesta junto a su arcén hasta llegar a un paso inferior de la autovía, que se toma girando a mano izquierda. Se llega tras el paso a un entorno más rural, prosiguiéndose por la acera hasta llegar a un primer desvío hacia la derecha, que se toma. 

Discurre ahora el Camino por una estrecha carretera asfaltada que, entre alguna vivienda, prados y hasta un potro de herrar construido en madera, conduce a un paso inferior del ferrocarril. Se atraviesan los lugares de Cai la Vega y La Veliella, desembocándose en una carretera que se dirige hacia las glorietas de incorporación a la autovía. Se cruza esa carretera y se prosigue de frente, por una vía que asciende hacia una gran nave junto a la que se levanta una panera de reciente construcción. Al llegar a la nave, se gira a la derecha, discurriendo el Camino junto a otra panera y un pequeño conjunto de viviendas. Tras una de ellas, la ruta gira abruptamente a la derecha, enlazando con una pista de tierra que conduce a una pasarela peatonal que atraviesa la autovía A66, hasta enlazar con la carretera autonómica AS19, prosiguiendo el recorrido hacia la izquierda. Se continúa por el arcén de esta vía, primero por un estrecho arcén que luego va ensanchándose progresivamente.

Se continúa por arcén de esta carretera durante prácticamente dos kilómetros, en paralelo a la autovía, que discurre a la izquierda, y a las instalaciones industriales de la planta siderúrgica de Arcelor Avilés que se van sucediendo a la derecha. Esta carretera conduce al vecino concejo de  Corvera de Asturias. Poco después del cambio de concejo, aparecen a la izquierda varios establecimientos hosteleros, en el lugar de Silvota. Se pasa por un viaducto sobre las vías de la autovía y se llega al núcleo de Gudín, en la parroquia de Trasona, con las instalaciones de Fertiberia a la izquierda. 

En Gudín es posible proseguir el recorrido por una acera durante más de 600 metros. En el margen derecho del Camino se suceden diversas viviendas de una y dos plantas, algunas de ellas con corredores de madera en el piso superior. También se conservan en esta localidad diversos hórreos y paneras. 

El tramo de acera conduce a una rotonda, que se bordea, prosiguiendo la ruta en dirección a Avilés. Nada más pasar esta rotonda, se cruza la carretera y se prosigue para alejarse durante unos pocos centenares de metros de la carretera AS19. Así, el camino prosigue por una vía asfaltada perpendicular a la carretera autonómica que tras 60 metros gira a la derecha y pasa a discurrir por el barrio de El Pedrero, entre viviendas de dos plantas (algunas de ellas de cierta antigüedad, construidas entre muros de piedra, con corredor en la planta superior) y varios hórreos y paneras, varios de los cuales presentan decoración talada en sus colondras. 

Este discurrir por El Pedrero, acaba confluyendo, tras dejar a mano derecha una gasolinera, de nuevo en la carretera AS19, en el núcleo de San Pelayo, junto a la iglesia parroquial de Trasona (estando su cementerio al otro lado de la autovía, accediéndose al mismo por una pasarela peatonal sobre ésta).

Delante del templo existe un pequeño espacio verde, con árboles entrelazados, que conecta con la pequeña capilla de San Pelayo. 

Se prosigue por una acera, atravesando un pequeño regato, y llegando a un paso inferior de la autovía (con decoración a base de paneles pintados alusivos a diferentes bienes patrimoniales de esta parroquia del concejo de Corvera). Se cruza, dejando a la izquierda el paso inferior, y se continúa de frente por una acera, rodeada de construcciones y con las instalaciones de Arcelor Avilés a la derecha.  

En este recorrido se va circulando junto a los bloques de viviendas de La Marzaniella y a diferentes equipamientos como un consultorio médico localizado en un edificio de estilo montañés.  

Tras estos edificios, se prosigue por la acera, llegándose al concejo de Avilés. Se pasa bajo tres viaductos y se llega al poblado de Garajes, apareciendo pronto, a la izquierda, el desvío hacia Llaranes. 

Se sigue de frente y se llega al antiguo Hospitalillo de Ensidesa. 

Pasado el Hospitalillo se continúa de frente, por un acera paralela a las vías del tren (a mano derecha) y naves y viviendas a la izquierda, en la zona llamada El Cruce. Se llega a un nudo de comunicaciones, ya en la entrada de la ciudad de Avilés, con el desvío a la derecha hacia la zona portuaria de la ría. La ruta prosigue de frente, bajo el viaducto existente en este nudo (antes de llegar al cual es preciso cambiar de acera, pasando de la derecha a la izquierda, para poder continuar por la acera habilitada para el paso de este nudo de comunicaciones), llegándose a una esplanada en la que se localiza una gasolinera y un gran aparcamiento de vehículos, prosiguiéndose, con vistas al centro cultural Óscar Niemeyer a la derecha, de frente, ya en la ciudad de Avilés, por la avenida del Marqués de Suances. 

Se prosigue por esta calle, llegándose a la plaza de los Oficios tras la cual que se toma la avenida de Cervantes, que conduce a la antigua fábrica de harina El  Aguila, hoy albergue de peregrinos municipal. 

En este punto, junto a un crucero de piedra de reciente construcción, se gira hacia la derecha, prosiguiendo la ruta por la calle del Rivero, que asciende entre casas soportaladas hacia el centro histórico avilesino y donde en 1513 se fundó un hospital de peregrinos, denominado de Nuestra Señora de la Asunción, a iniciativa del clérigo Pedro de Solís, llegando a contar con capilla y con cementerio propio que servía de enterramiento a los peregrinos que tenían la desgracia de fallecer en esta villa, lejos de su lugar de origen. En la calle se suceden los edificios con soportales, muchos de ellos construidos en el siglo XVIII, cuando esta vía se convirtió en una prolongación del primitivo caserío de Avilés. 

En su recorrido, se deja a mano izquierda el acceso al parque de Ferrera, el gran pulmón verde del centro de la ciudad, así como la fuente de los Caños de Rivero y la capilla del Cristo. 

Más arriba, a mano derecha, se encuentra el antiguo palacio de los Llano Ponte, ya en las inmediaciones de la plaza de España, presidida por el Ayuntamiento y punto final de la presente etapa. En esta plaza se ha documentado la existencia en la Edad Media de un hospital de enfermos y peregrinos dedicado a San Juan. 

Compartir

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on email
Ir arriba