Camino del Salvador

Etapa 3: Mieres - Oviedo/Uviéu

Última etapa del recorrido del Camino del Salvador, uniendo las localidades de Mieres del Camín con la capital asturiana, en la que la Cámara Santa de su Catedral constituye el final simbólico de un recorrido que tuvo por principal objetivo el acercar a los peregrinos a las reliquias de este santuario, el más importante de España por la cantidad y calidad de objetos sacros que atesoraba y que en la Edad Media lo convirtió en el segundo foco de atracción de romeros de España, sólo por detrás de Compostela. 

La etapa tiene una longitud de 17,30 kilómetros, discurriendo por los concejos de Mieres, Ribera de Arriba y Oviedo. Es una etapa de abundantes quiebros, con subidas y bajadas pronunciadas, que se inician ya al dejar atrás el núcleo urbano sierense, con la ascensión al alto del Padrún y el posterior descenso hasta Olloniego. Tras pasar por esta localidad ovetense, vuelven las ascensiones y descensos, más moderados, hasta la final llegada a Oviedo. <<<<<<<

En su gran mayoría, el recorrido discurre por caminos asfaltados y arcenes de carreteras, aunque hay un porcentaje pequeño de la etapa (apenas 3 kilómetros) que se realiza por sendas de tierra y grava. Existe un tramo de especial interés en la ruta jacobea en esta etapa. Se trata del camino, aún empedrado en gran parte, que se localiza en la subida al PicuLlanza (en el concejo de Ribera de Arriba) y más adelante en los tramos finales del descenso de esta elevación. 

Es ésta una etapa netamente rural, en la que salvo el paso por los núcleos de Mieres, Olloniego y, al final, Oviedo, se circula sobre todo por un entorno natural, salpicado de pequeños pueblos y caserías de gran interés. El patrimonio cultural es abundante y variado, comenzando por el tradicional barrio mierense de Requexo para continuar con la abundante arquitectura tradicional (caserías, hórreos, lavaderos, capillas) que se irá presentando ante el peregrino en su circular por pequeñas localidades como La Rebollada, Copián, Casares o Picullanza, por indicar sólo unas pocas. También se pasa por la histórica localidad de Olloniego, que muestra con su puente sobre un cauce del río Nalón inexistente desde 177? y en el palacio de los Bernaldo de Quirós dos grandes hitos del patrimonio jacobeo de Asturias. 

Las referencias históricas al paso de peregrinos por esta etapa son muy abundantes. Existieron alojamientos de atención y auxilio al romero en localidades como La Rebollada (donde hubo una malatería que también prestó servicio al peregrino ya desde el siglo XII). También en Copián está registrado que el rey Alfonso VI ordenó en 1103 la construcción de una alberguería, sucediéndose en los siglos posteriores las referencias a los intentos por materializar este deseo que se desconoce si se llegó a hacer realidad. En Olloniego existió un hospital, dedicado a Nuestra Señora de los Remedios, en el barrio de la Fuente de Abajo, conservándose aún la casa donde se asentó. Finalmente, en el destino de esta etapa y del Camino del Salvador, Oviedo, existió una amplia red de equipamientos de apoyo y servicio al peregrino. 

Descripción de la etapa

Inicio de la etapa en la plaza de La Pasera de Mieres. Se flanquea la portada de la iglesia de San Juan y se prosigue de frente, cruzando sobre el río San Juan y dejando a mano derecha la plaza de Requexu, flanqueada de construcciones tradicionales, de dos y tres plantas, con galerías y corredores de madera, en cuyos bajos se localizan varias sidrerías que convierten a este espacio en uno de los centros simbólicos de la cultura sidrera asturiana, a la que se homenajea mediante una escultura de un escanciador de sidra, junto a la que pasa el recorrido del Camino. Se prosigue de frente, dejando atrás la plaza de Requexu y adentrándose en la calle Oñón (que coincide con el tránsito de la carretera autonómica AS-242 por el núcleo urbano de Mieres), entre bloques modernos de viviendas y alguna vivienda antigua aislada. Se deja a mano izquierda un polideportivo, enfrente de una fuente de 1896 sita en tramo de muro de piedra de contención de la ladera. Se sigue recto, sin tomar ningún desvío por las calles laterales, pasándose junto a una gasolinera y siguiendo después por el barrio de La Peña, discurriendo por una acera junto a las ruinas de la antigua industria cárnica de Los Mallos y al lavadero de carbón de Batán, perteneciente a la empresa Hunosa. A mano derecha, a una cota superior a la del camino, se despliegan las viviendas tradicionales del barrio de La Peña, de una y dos alturas. Se prosigue entre ruinas de antiguas instalaciones industriales y alguna vivienda aislada, cruzándose por debajo de dos viaductos de la autovía minera, para a continuación dejar a mano izquierda un lavadero de 1897, construido en ladrillo y con cubierta de madera. Tras este lavadero, que aprovecha las aguas del río Santiso, ya en una zona de viviendas de tipología obrera, existe un desvío a la derecha que conduce, tras 75 metros a la iglesia y al albergue de peregrinos de Mieres. En ese cruce, el camino oficial sigue su recorrido de frente, por la carretera autonómica AS-242, que en esta zona dispone de aceras, junto a viviendas obreras localizadas en el flanco derecho del camino, mientras que el izquierdo limita con naves y talleres, localizándose en el mismo una fuente de piedra de 1896. Se prosigue por esta acera hasta llegar a una rotonda, en la que se prosigue hacia la derecha, junto a una alineación de viviendas y a la entrada (conformada a la manera de un gran vano de acceso en un muro de piedra) a la antigua mina de mercurio de La Peña. Pasada esa portada de acceso a la mina, se continúa de frente por la AS-242, que pronto deja de tener aceras, por lo que será preciso circular por el arcén. Se asciende entre viviendas de tipología obrera y árboles, estando la carretera encajonada entre un alto talud de tierra a la derecha y un fuerte desnivel a la izquierda. Medio kilómetro, aproximadamente, después de haber dejado atrás las últimas viviendas de La Peña, se llega al pueblo de La Rebollá, pasando junto a su iglesia de Santa María Magdalena, en la zona conocida como La Malatería. Se prosigue por la carretera, atravesando el pueblo, con viviendas de dos y tres plantas, algún hórreo y una fuente monumental de piedra de 1923. Dejado atrás La Rebollá, prosigue la ascensión, con una fuerte pendiente y el paso por curvas muy cerradas, entre viviendas cada vez más aisladas y excelentes vistas, a la izquierda, del valle del río Caudal y, justo enfrente, tras la autovía, y en el valle, del pueblo de Ablaña. Tras un recorrido de unos 400 metros, se llega al pueblo de El Rollu, con viviendas y algún hórreo y panera. A continuación se llega a Copián, prosiguiendo la ascensión por la carretera autonómica, entre viviendas, amplias praderías a mano izquierda, y vistas de la central térmica de Ablaña, sita justo enfrente de esta zona, al fondo del valle. Unos 700 metros después de haber dejado atrás las últimas viviendas de Copián, se llega, en una curva, y a los pies del pico Gúa, al lavadero de Santa Lucía, construido en 1933, como atestigua una inscripción de piedra, de diseño racionalista. Tras el lavadero, se llega pronto al pequeño conjunto de viviendas de Santa Lucía, en el flanco derecho del camino, bajo una extensa plantación de eucaliptos. A mano izquierda prosiguen las excelentes vistas panorámicas del valle del Caudal y, al fondo, de la sierra del Aramo. La ascensión continúa y conduce al siguiente pueblo, Aguilar, siendo un lavadero lo primero que aparece, a mano derecha, pasado el cual y tras una curva y un tramo entre praderías, se llega a las viviendas del pueblo, alineadas en torno a la carretera, destacando a mano derecha una gran panera. Inmediatamente después, la carretera conduce a El Padrún, estando también el pueblo precedido de un lavadero (en la zona de La Piperona), a mano derecha de la ruta, tras el cual se disponen las viviendas de este núcleo, sito justo al lado del Alto del Padrún, de 385 metros de altitud. Alcanzada la cima de este alto, se inicia el descenso hacia una larga hilera de construcciones, en el flanco izquierdo de la carretera, de tipología obrera, con viviendas yuxtapuestas de dos alturas, con los recercos de los huecos resaltados mediante ladrillos. Tras esas viviendas, se pasa junto a unas praderías, llegando finalmente a otro pequeño núcleo de viviendas sito justo en el límite de los concejos de Mieres y Oviedo. Nada más adentrarse en Oviedo, el camino abandona la carreta y se desvía hacia la derecha en dirección al pueblo de Casares, por un camino asfaltado encajonado entre taludes de tierra a ambos lados, que entre praderías conduce en descenso a ese pueblo, tras un recorrido de unos 250 metros. Se llega al pueblo, siendo la primera vivienda que se encuentra frente al camino una construcción tradicional de dos plantas, con un corredor de madera en la superior. Se gira en ese momento hacia la izquierda, hacia un espacio abierto en el que se localiza una fuente y un lavadero cubierto, prosiguiéndose por delante de esos elementos y girando a continuación a la izquierda, de manera que no se llega a entrar en Casares. Desciende el camino por una pista asfaltada durante unos 80 metros, tras los cuales se toma el primer desvío posible a la derecha, por una estrecha senda de tierra que discurre entre prados y flanqueada por abundante vegetación, de árboles y matorral, y que progresivamente se va encajonando entre taludes de tierra. Tras medio kilómetro esta senda desemboca en la carretera, continuando por su arcén hacia la derecha, bajando una cuesta que desemboca en un cruce de vías, en el que se gira a la izquierda, prosiguiendo por el arcén de la carretera entre prados, árboles y alguna vivienda aislada, caso de una de grandes dimensiones sita en una curva, a mano derecha del camino, a menor cota que el mismo. Esta carretera conduce tras algo más de 700 metros al pueblo de Olloniego, desviándose el camino de la misma tras esa distancia, girando a la izquierda en dirección a la estación de ferrocarril por una carretera que cuenta con acera. Poco después del desvío, se localiza a mano izquierda la llamada fuente de los Locos, construida en 1776, conservándose el caño de piedra de época barroca, al que se ha adosado un lavadero, también de piedra. Esta fuente es un testimonio de los esfuerzos realizados en la Asturias el XVIII por mejorar las dotaciones de las vías de acceso a la capital. Tras la fuente se prosigue por la acera hasta llegar a un paso inferior, a mano derecha, que se toma. Este paso permite cruzar las vías del ferrocarril, accediéndose después a una pasarela peatonal sobre la autovía, que conduce a una casería con una gran panera, y a la carretera general que atraviesa Olloniego, con el nombre de Avenida del Príncipe Asturias, discurriendo el recorrido por la acera con la que cuenta esta vía, hacia la izquierda. Esta acera conduce al pueblo de Olloniego, apareciendo pronto las primeras viviendas, así como el edificio de las piscinas municipales, a la izquierda. Se alternan los edificios de viviendas modernos con otros tradicionales y de tipología obrería, existiendo también, en un espacio abierto a mano derecha del camino, varios hórreos y paneras muy alterados pero de interés por su decoración. Una panera situada frente a la iglesia destaca por su decoración tallada, que incluye desde un escudo de armas a una inscripción que indica “Año de 1800”. Se pasa frente al centro de salud, antigua casona con escudo en su  fachada y junto a varias viviendas con grandes corredores en sus plantas superiores, llegándose a continuación a la iglesia parroquial, a mano izquierda del camino, con un monumento a los mineros al lado y un pequeño parque delante. Pasada la iglesia se prosigue de frente, entre más viviendas tradicionales, en las que son frecuentes los corredores de madera, y ya en la parte final del pueblo, aparece a la derecha el cementerio, rodeado por un alto muro de piedra, justo en frente del acceso al principal conjunto monumental de esta localidad, a torre de los Quirós, el anexo palacio de los Bernaldo de Quirós y el antiguo puente de piedra sobre el río Nalón. Pasado este conjunto se prosigue por el arcén de la carretera AS-242 (ya sin acera), dejando atrás las últimas viviendas de Olloniego, así como un desvío para ir a Santianes y Tudela Agüeria. Se pasa bajo un viaducto de la autovía y se accede, por la carretera, al puente moderno sobre Olloniego, proyectado en 1780 por el arquitecto Manuel Reguera, y que cuenta con una gran calzada de aproximación, entre muros de piedra, que antecede al puente propiamente dicho, por el que se cruza el río. Tras cruzar el Nalón se llega a El Portazgo, con la antigua oficina de peaje del real portazgo a la izquierda. Detrás de esta construcción, en un pequeño barrio surgido en torno a la misma, destaca un chalet de promoción indiana, sito en una parcela en cuyo jardín se levanta una palmera, y una casona con corredor, de tipología tradicional asturiana. Dejada atrás la casa de peaje, se continúa por la derecha, por un estrecho camino de piedra, con tramos de empedrado natural, que discurre entre árboles y que asciende de manera acusada por la ladera del monte Corona, permitiendo contemplar, a mano derecha, buenas perspectivas del puente sobre el Nalón y del polígono industrial de Olloniego. Más adelante, se podrá ver de frente el pueblo deManzanea. Después de unos 700 metros de recorrido por esta pista, se llega a las proximidades de una vivienda unifamiliar, bajo la cual se pasa, atravesando una portilla y llegando a una zona llana con el firme hormigonado, con una gran construcción a la izquierda, destinada a servicios asistenciales, prosiguiéndose hacia la izquierda, junto a las instalaciones de esta institución y al lado de varios campos de fútbol, a la derecha, pasados los cuales se toma el segundo desvío a la derecha que aparece, justo antes de llegar al límite entre los concejos de Oviedo y Ribera de Arriba, por una pista empedrada que asciende entre árboles, prados y algún tramo de muro lateral de piedra, conduciendo tras un recorrido de medio kilómetro al pueblo de Picullanza, pasando entonces el camino a estar asfaltado y girando a la derecha, atravesando el pequeño núcleo, entre viviendas tradicionales con corredores de madera y alguna panera de grandes proporciones. Tras pasar junto a una casa de dos plantas, con un gran corredor de madera en la superior, en una curva, se llega a un cruce en el que el camino prosigue por la derecha, continuando por una carretera asfaltada que asciende una cuesta para pasar al lado de una gran panera tras la que se localiza una casona de tipología mariñana y una casa entre muros laterales de piedra con corredor en la planta superior, en el núcleo de La Venta’l Aire. Dejado atrás este conjunto, se continúa ascendiendo por la carretera hasta que en la siguiente curva se abandona, para proseguir de frente por un camino hormigonado flanqueado por los muros de cierre, de piedra, de una vivienda moderna sita a la derecha, a mayor altura que el camino, y con praderías a la izquierda. Desde este punto se logra la primera vista de la ciudad de Oviedo, al fondo, bajo el monte Naranco. Se prosigue por esta pista que continúa su discurrir entre prados y alguna vivienda aislada, continuando hacia la derecha en la primera bifurcación de caminos que aparece, y pasando, tras unos 400 metros a discurrir por una senda de tierra y piedra, flanqueada durante un breve tramo por eucaliptos en su margen derecho. Se llega al pueblo de San Miguel, justo en el límite entre los concejos de  Ribera de Arriba y Oviedo. El camino (ahora una pista asfaltada) pasa por el medio de las edificaciones, junto a una panera y un hórreo continuando luego por un tramo en el que la ruta estará delimitada por muretes de piedra, hasta llegar a una casa de tipología mariñana. Pasada esta vivienda, la cual la ruta pasa a ser una senda de tierra, más adelante empedrada, que desciende entre árboles, muros de piedra y prados, desembocando tras un recorrido de unos 600 metros en una carretera, en curva, prosiguiéndose por su arcén hacia la izquierda. El Camino desciende y avanza poco después de frente, en un cruce con otra vía que parte hacia la izquierda, pasando a continuación frente a una pequeña casería, con tres construcciones y un hórreo, alineados a ambos lados de la carretera, en el núcleo de La Venta, pasándose después, tras una curva cerrada, junto a una larga nave de piedra. Se asciende por la carretera entre prados y algún árbol, dejando atrás un desvío a la izquierda, con una gran casería y un hórreo. Se sigue de frente pasando junto a otra casería y dejando a mano izquierda un nuevo desvío, continuando la subida y dejando atrás alguna casería aislada, en Caxigal, para llegar a continuación a un lavadero cubierto, a mano izquierda del camino. Pasado este lavadero se llega muy pronto al pueblo de Los Prietos, que se flanquea siguiendo el trazado de la carretera, dejando el núcleo de la población a mano izquierda del Camino. Se prosigue por la carretera pasando por la zona de El Caserón, siendo abundantes los hórreos y paneras y las construcciones tradicionales. La carretera acaba confluyendo con la ¿?, siguiéndose de frente, pasando junto a una construcción de dos plantas dedicada a un negocio hostelero y llegando a una zona ya con acera, por la que se desciende, entre viviendas unifamiliares y cierres de parcelas, ya en La Manxoya. Pronto se pasa junto a las ruinas de la antigua iglesia de Santiago de La Manjoya, a mano derecha del camino, a una cota algo superior, para, apenas 50 metros después, llegar a la moderna iglesia de La Manjoya, a mano izquierda del camino, con el cementerio al lado, en una parcela rodeada por un muro de piedra, en cuyo interior se erige una estatua al peregrino. Pasada la iglesia se sigue descendiendo por el barrio de La Bolgachina, pasándose bajo un viaducto de la ronda de circunvalación de Oviedo, siguiendo recto por la calle Armando Collar, entre modernos bloques de edificios, durante otros 340 metros para, a continuación, desviarse hacia la izquierda por la calle Malatería, una pista hormigonada que limita el parque de Invierno, en colindancia con el muro de cierre de la antigua malatería de San Lázaro, en el barrio ovetense del mismo nombre. Se prosigue por esta senda, sin desviarse, hasta llegar a la calle Gil Blas, girándose entonces a la derecha para pasar frente a la fachada principal de la antigua malatería. Pasada la malatería se gira a la izquierda y se prosigue por la calle Aurelio del Llano, llegándose a la intersección con la Ronda Interior de Oviedo, en la calle Muñoz Degraín, en un punto en el que se erige una estatua erigida en 2007 y dedicada a Santiago Peregrino. Se cruza la ronda y se prosigue por la calle Leopoldo Alas, flanqueando la parcela en la que se localiza el Seminario Metropolitano de Oviedo, en cuyas instalaciones existe un albergue de peregrinos. En esta calle se levantan varios bloques de viviendas de promoción pública de los años 1950. Al final de la calle, en un cruce sito al inicio del parque del Campillín, se prosigue de frente, por la calle Magdalena, ya en el casco histórico de Oviedo, pasando frente al antiguo palacio de Vistalegre y la residencia de La Magdalena? Esta calle desemboca en la plaza de la constitución, presidida por el edificio del ayuntamiento de Oviedo, cuyo arco central, de Cimadevilla se atraviesa, para llegar a la calle Cimadevilla, que conduce entre antiguos edificios a la calle de La Rúa, flanqueada en parte por los edificios que integran el Museo de Bellas Artes de Asturias. El destino final de la calle es la plaza de Alfonso II, presidida por la Catedral de San Salvador, punto final de esta etapa y del Camino del Salvador.

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