Camino primitivo

Etapa 1: Oviedo/Uviéu-Grau/Grado

La primera etapa del Camino Primitivo une la ciudad de Oviedo/Uviéu con la villa de Grau/Grado, a lo largo de 25,62 kilómetros que discurren por los concejos de Oviedo, Las Regueras y Grau/Grado. Es un recorrido sin grandes dificultades, que en sus primeros kilómetros, tras abandonar la capital asturiana, discurre por las estribaciones del monte Naranco, en un transitar más o menos llano, que encuentra sus principales incidencias más adelante, con un fuerte descenso entre Llampaxúa y Lloriana y después con la ascensión hasta Taraniello, en Las Regueras, y la posterior bajada hacia Premoño, iniciándose a continuación un recorrido de nuevo prácticamente llano que conduce a la capital del concejo de Grau/Grado. 

El Camino de Santiago circula en buena medida por carreteras asfaltadas, aunque existe un porcentaje significativo de recorrido por sendas de tierra, grava u hormigón. Es una etapa variada, en la que se atraviesan ciudades como Oviedo/Uviéu y Grau/Grado/Grau/Grado al principio y final del recorrido, respectivamente, así como un buen puñado de pequeñas aldeas y pueblos, como Llampaxúa, Lloriana, Taraniello, Premoño o Peñaflor, siendo abundantes también los tramos en los que la ruta jacobea discurre por un entorno netamente natural, especialmente en el concejo de Las Regueras. 

El Patrimonio Cultural  es muy rico en este itinerario, que se inicia junto a la catedral de Oviedo, declarada en 2015 Patrimonio Mundial por la UNESCO por su vinculación al Camino de Santiago, distinción que ya previamente, en 1999, había alcanzado la Cámara Santa, como parte integrante del conjunto de arquitectura prerrománica de Oviedo. 

Atraviesa el Camino parte del conjunto histórico ovetense, para pasar a continuación a discurrir por el ensanche decimonónico de la capital asturiana, en el que se conservan buenos testimonios de la arquitectura residencial del siglo XIX, netamente burguesa. También pasa el Camino cerca del antiguo Hospicio Provincial de Oviedo, obra señera de la época ilustrada. Más adelante, una vez dejada atrás la ciudad de Oviedo/Uviéu, se adentra la ruta jacobea en un entorno rural, en el que abundan pequeñas capillas e iglesias, como las de Llampaxúa, Lloriana o Premoño, y las construcciones tradicionales propias del medio rural asturiano, entre las que sobresalen los hórreos y paneras, muy abundantes por ejemplo en la localidad de Peñaflor, en el concejo de Grau/Grado, sita ya a poca distancia de la capital moscona, final de la etapa y en la que existe un casco histórico de notable interés, presidido por el palacio de Valdecarzana, Bien de Interés Cultural desde el año 2000 y destacado ejemplo de la arquitectura nobiliaria asturiana de época moderna. 

Muchas son, obviamente, las referencias históricas relativas al paso de peregrinos por esta ruta en época medieval y moderna. En Oviedo existieron varios hospitales de peregrinos, entre los que destacaba el de San Juan, fundado en 1096 a escasos metros de la catedral. En el concejo de Las Regueras se tiene constancia de la existencia de una alberguería en El Escamplero, con origen en el siglo XIV,y de sendos hospitales de peregrinos en Premoño y Peñaflor, ya en el límite con el concejo de Grau/Grado, en cuya capital se localizaba el Hospital de Nuestra Señora de las Candelas, ya documentado en el siglo XVI. 

Monumentos de la etapa

Descripción de la etapa

Se inicia la etapa frente a la catedral de Oviedo, en la plaza de Alfonso II el Casto, rodeada de edificios de notable interés, como el Museo de Bellas Artes de Asturias, la Casa de la Rúa (la más antigua edificación civil que se conserva en la capital asturiana), la capilla de la Balesquida y los grandes palacios urbanos de Valdecarzana y Camposagrado, hoy rehabilitados y al servicio de la administración de justicia asturiana. La plaza adquirió su configuración actual a finales de la década de 1920, cuando se procedió al derribo de toda una manzana de antiguas edificaciones que se situaba frente a la fachada principal de la catedral, que hacía que frente a la fachada principal de la catedral se conformara una muy pequeña plaza porticada, a la que se accedía por la calle de la Platería, también desaparecida en esa reforma, que partía justo frente a la torre catedralicia, para ascender ligeramente hasta la calle de la Rúa. Esta radical reforma urbana provocó también la desaparición de pequeños espacios como la plazuela de la Balesquida, sita frente a la capilla del mismo nombre, o las huertas de los palacios de Valdecarzana y Heredia. Se modificó, igualmente, la conformación de la calle Schultz, donde a finales del siglo XIX se había derribado el edificio del antiguo hospital de peregrinos de San Juan, heredero directo del establecimiento asistencial fundado por orden de Alfonso VI en el siglo XI.

El Camino prosigue, de espaldas ya a la catedral por la calle Schultz, que es la primera a mano derecha tras salir de la plaza, discurriendo entre los palacios de Camposagrado (a la izquierda) y Valdecarzana-Heredia (a la derecha).

Entre las actuales calles de Schultz, Jovellanos y Águila se localizaba en la Edad Media el gran hospital de peregrinos de San Juan, fundado gracias a la donación del rey Alfonso VI del viejo palacio real (el conocido en las fuentes históricas como “palatio frantisco”), para su uso por parte de la iglesia asturiana como centro de asistencia a los peregrinos. Este hospital, de grandes dimensiones entre las que existía una capilla y una huerta en la que se cultivaban hierbas curativas, se mantuvo en pie hasta comienzos del siglo XIX. En sus inmediaciones se localizaba otro hospital, el de Santiago, también regido por el obispado ovetense.

Se desciende por esta calle de Schultz y pronto se llega a la plaza de Juan XXIII, con una estatua en el centro. Se cruza y se sigue de frente, por la calle La Luna, en descenso. Hacia la mitad de esta calle, en el margen derecho, se encuentran las Escuelas de la Luna, actualmente bautizadas con el nombre de la célebre escritora ovetense del siglo XX Dolores Medio.

Se prosigue, se cruza una calle perpendicular (denominada Víctor Chávarri) y se sigue unos metros por ella hacia la izquierda, hasta enlazar con la calle Covadonga y proseguir por ella hacia la derecha, pasando por delante de la fachada principal del antiguo monasterio de Santa Clara, hoy delegación provincial de Hacienda.

Al pasar el antiguo monasterio, se cruza otra calle, Gascona. El Camino prosigue de frente, pero si se toma el desvío hacia la derecha se llega, tras apenas 200 metros, a la fuente prerrománica de La Foncalada, declarada Patrimonio Mundial en 1998, y una de las construcciones civiles en uso más antiguas del continente europeo.

Se prosigue por la calle Covadonga, entre edificios modernos entre los que se ha conservado alguna construcción racionalista de interés. Se flanquea la plaza Longoria Carvajal (que queda a mano derecha del Camino) y tras una curva se enlaza con la calle Melquiades Álvarez, pasando pocos metros más adelante junto a la iglesia neobizantina de San Juan el Real.

Continúa la ruta, dejando a mano derecha la iglesia, por la calle Melquíades Álvarez que tras poco más de cien metros llega a la calle Uría, la más característica del ensanche burgués de Oviedo, surgida para conectar el centro histórico con la estación de ferrocarril (que queda a mano derecha del Camino, a apenas 200 metros de distancia de su cruce con la calle Uría). El cruce entre las calles Melquíades Álvarez y Uría se produce en un lugar en el que se localiza el monasterio de las Siervas de Jesús de la Caridad, con su capilla anexa, a mano izquierda del Camino.

En la otra esquina del cruce se localiza una vivienda de estilo montañés, con remate en torre en el chaflán, con fachada a las dos calles.

El camino cruza la calle Uría y prosigue recto por la calle Independencia, llegando pronto al edificio de la Escuela universitaria de Minas de la Universidad de Oviedo, edificio de la segunda mitad del siglo XX anexo al histórico Hospicio de la capital asturiana, actual sede del Hotel de la Reconquista, de notable interés patrimonial y sede cada año de los jurados que otorgan los distintos galardones de los Premios Princesa de Asturias. En su interior se conserva, también, un refugio antiaéreo de la época de la guerra civil española de 1936.

Pasada la Escuela de Minas, se llega pronto a la avenida de Santander, cruzándose la calle y continuando hacia la izquierda por la aceras que flanquean la llamada Losa de Oviedo, la estructura que cubre las vías del ferrocarril y que ha permitido crear encima un espacio público ajardinado.

Se asciende por esta avenida de Santander y se llega a una rotonda, que se bordea, continuándose hacia la derecha, por la primera calle a la que se llega tras haber dejado atrás la Losa. El primer edificio que se deja a mano izquierda ahora muestra de manera clara huellas de los duros combates vividos en Oviedo durante el primer año de la guerra civil, en forma de huellas de impactos de numerosas balas sobre su fachada.

Se continúa recto hasta llegar a una estatua del deportista asturiano Samuel Sánchez, al inicio de otra rotonda.  En este punto se cruza, se bordea la rotonda y se prosigue por la segunda calle que se encuentra a mano izquierda, y que desemboca en la calle Argañosa, por la que se discurrirá los próximos 650 metros, aproximadamente, entre algunos edificios racionalistas, viviendas de promoción pública de época franquista y bloques modernos. Al llegar a una rotonda, se toma un desvío a la derecha, llegando a un paso elevado peatonal sobre las líneas del ferrocarril. Se cruza el paso y se accede al moderno barrio de La Florida, configurado a comienzos del siglo XXI, y por donde pasa a discurrir el Camino.

Tras pasar el Camino se gira a la izquierda entre bloques de edificios a la derecha y una pequeña zona verde a la izquierda, en la que se conservan las estructuras de hormigón de dos nidos de ametralladora construidos durante la guerra civil.

Se dejan atrás y se llega a una rotonda, en la que se prosigue recto, hasta llegar a otra rotonda que enlaza con una gran pasarela de comunicación con el centro de Oviedo/Uviéu que se desarrolla hacia la izquierda. La ruta jacobea prosigue hacia la derecha de esta rotonda, dejando a mano izquierda un complejo deportivo municipal.

Se sigue por esta calle, y se llega a continuación a otra rotonda, presidida por unos árboles y en uno de cuyos laterales se erige un pequeño monumento dedicado a la peregrinación jacobea, obra de la artista asturiana Pilar Fernández. Se bordea la rotonda y se prosigue recto, siguiendo el sentido que se mantenía hasta la misma, para llegar a un espacio verde que se flanquea, girando a la izquierda y pasando junto a un centro educativo. En la siguiente calle se gira a la derecha y después se vuelve a girar a la izquierda, por la que se continúa hasta el siguiente cruce, en el que se gira a la derecha, para tomar tras pasar un pequeño regato, una pista de tierra y piedra que surge a mano izquierda, entre árboles.

Este Camino, tras un cruce con una ancha calle, enlaza, al seguir de frente, con la carretera local que asciende hacia San Lázaro de Paniceres.

Tras algo menos de 400 metros de circulación entre praderías, con buenas vistas a la izquierda de los barrios de La Florida y El Cristo, se llega a un primer núcleo de viviendas, en La Trapa, prosiguiéndose de frente sin tomar ningún desvío. Se sigue recto, entre alguna vivienda y prados, dejando a mano derecha un desvío y luego otro a la izquierda. Se llega a una bifurcación de caminos en la que se debe optar por mantenerse por la carretera que prosigue por la izquierda (mientras que a la derecha parte la vía que conduce a Pachuca y La Braña), descendiéndose entre prados y alguna vivienda aislada, hasta que en el siguiente cruce se gira a la izquierda, en dirección a Villamar. Se inicia aquí una ligera ascensión entre prados hasta que apenas 150 metros después, se toma un desvío a la derecha, por una pista de hormigón que asciende, con prados a la izquierda y árboles a la derecha, para llegar 200 metros después a un pequeño núcleo de viviendas, prosiguiendo recto.

Se adentra entonces el Camino en una zona de praderías, viéndose flanqueado primero por matorral de limitación de parcelas para luego llanear entre praderías, con buenas vistas hacia la izquierda del valle. Se sigue recto, en ligera ascensión, hasta enlazar con otra pista hormigonada, debiendo en este punto continuarse hacia la izquierda, pasando inmediatamente de frente ante otro desvío a la izquierda. Se inicia aquí un recorrido con un suave descenso, entre praderías y algún árbol aislado flanqueando el Camino, llegándose doscientos metros después a una bifurcación de vías, en la que se prosigue por la de la derecha, bajo árboles a ambos lados de la ruta al principio, para luego continuar en ligero descenso, entre prados y matorrales, con buenas vistas, y sin tomar ningún desvío de los que van surgiendo. Se llega así, tras unos 900 metros de recorrido desde la bifurcación de caminos anterior, y tras ascender un breve repecho final, al pueblo de Llampaxuga.

Se cruza una carretera local y se prosigue por un camino asfaltado que conduce en breve a la capilla de El Carmen de Llampaxuga, que se levanta junto a un prado, por encima de un lavadero cubierto y al lado de un pequeño depósito de agua, en una posición dominante sobre el caserío de esta población.

Pasada la capilla, se prosigue por una pista de grava entre prados, que se aproxima a una pequeña elevación montañosa, llamada El Bravín, antes de la cual hay un desvío hacia la derecha que se toma, iniciándose un descenso acusado por una pista de grava que discurre entre eucaliptos, sebes de limitación de parcelas y que pronto ya permite contemplar, a mano derecha, vistas desde lo alto de la siguiente población a la que llegará el Camino, Lloriana.

Tras un fuerte descenso que concluye en el pequeño arroyo de La Huerta, que se cruza por la propia pista, se asciende hasta llegar al lugar de La Pipera, un pequeño espacio verde en el que se localiza un lavadero y un pequeño regato que se cruza por una pasarela de madera. También hay aquí varios bancos y mesas de madera.

En esta zona de La Pipera el Camino conecta con una carretera local que tras 150 metros de ascensión conduce al pueblo de Lloriana.

Se llega frente al portón de entrada de la finca en la que se asienta el edificio de Villa Rosa, prosiguiéndose hacia la izquierda, en dirección a la cercana iglesia de Santa María de Lloriana, localizada dentro de un pequeño espacio verde limitado por un muro de piedra y rejas. Adosado a la iglesia, por la parte exterior, colindante con el Camino, se encuentra una fuente lavadero construida en el año 1929.

Pasada la iglesia y el cementerio situado a continuación, se toma el primer desvío a la derecha, entre viviendas. Tras otros 50 metros, se toma otro desvío a la derecha, dejando a mano izquierda una tira de viviendas con dos plantas y corredores de madera en el piso superior. Se inicia entones un fuerte descenso por un camino asfaltado (dejando a mano derecha otro desvío al inicio de este recorrido), entre viviendas aisladas y prados, estando la ruta limitada en buena parte de su recorrido por muros de piedra de altura variable.

Esta pista conduce, tras algo más de 400 metros, a la carretera AS-232, prosiguiéndose de frente, ya en el pueblo de La Bolguina, prosiguiendo la ruta por una estrecha senda de tierra paralela a la carretera, separada de la misma en parte por guardarraíles.

Se atraviesa de esta manera el núcleo de La Bolguina, tras el cual se toma el segundo desvío a la derecha, en dirección a Rodiella y La Vega, por el arcén de una carretera local que 800 metros más adelante, en Fabarín, conecta con el puente de Gallegos, límite entre los concejos de Oviedo y Las Regueras.

Se cruza el puente de Gallegos y se prosigue recto, por un camino peatonal paralelo a la carretera AS-232, que luego pasa a ser una acera que pasa junto a un lavadero cubierto y prosigue, en ascensión, entre viviendas unifamiliares, en el lugar llamado Gallegos, hasta que se termina la acera y debe pasar a circularse por el arcén de esta carretera autonómica, pasando junto a una casería con una gran panera delante (a mano izquierda). El Camino abandona la carretera en el primer desvío que aparece hacia la derecha, 600 metros aproximadamente después de haber dejado el puente de Gallegos.

Se inicia aquí el recorrido por el llamado Castañéu del Soldáu, por una pista de tierra con tramos de empedrado natural, entre árboles de hoja caduca, y paralela más o menos al río Nora, que conduce al pequeño reguero de La Reguerina, que se cruza sin necesidad de pasarela o puente, y que da paso a una ligera ascensión hasta la entrada del denominado Molino de Quintos, lugar en el que el camino da un giro brusco hacia la izquierda, pasando a discurrir por una pista más ancha, primero de hormigón y luego de grava, que en una pronunciada subida de más de medio kilómetro, entre árboles, conduce a unas viviendas unifamiliares, en el núcleo de Los Arroxos, tras lo que enlaza con una carretera asfaltada, prosiguiéndose hacia la izquierda, entre los cierres de diversas viviendas y pasando junto a varios invernaderos.

Se deja a mano izquierda una pequeña zona con bancos en un cruce de vías, y se termina enlazando, tras una subida acusada, con la AS232, girando a la derecha y llegando al pueblo de El Escamplero, en el que existió a finales del siglo XIV un hospital de peregrinos fundado por Rodrigo Alfonso.

Tras menos de 150 metros, se llega a un cruce de carreteras, debiendo proseguirse por la derecha, por la carretera AS-233 en dirección a Avilés. A mano izquierda, a unos cien metros del cruce, la primera vivienda que aparece a mano derecha se corresponde con un antiguo hospital de peregrinos, hoy muy transformado.

Se prosigue por la AS233 durante unos 130 metros, hasta tomar en el primer desvío a la izquierda, la carretera AS234 en dirección a Valsera, en una zona con unas pocas viviendas. Se prosigue por una acera paralela a la carretera, dejando a mano derecha una gran casona con escudo y una panera de grandes dimensiones completando el conjunto.

Más adelante se pasa frente a la iglesia de Valsera, a mano derecha del camino.

Pasada la iglesia se sigue por el arcén de la carretera, entre viviendas de planta baja y alguna panera, para llegar 170 metros después a un cruce de carreteras.

Hacia la derecha se sigue a  Tamargu, mientras que a la izquierda se llega a un núcleo de viviendas, llamado El Charcón, en el que se localiza el edificio de las antiguas escuelas de El Escamplero, en el que se localiza un albergue de peregrinos. El Camino sigue de frente en este cruce,  por el arcén de la carretera, hasta que algo más de 400 después, toma un desvío a la izquierda, tras haber dejado atrás la elevación montañosa de El Bravo, en cuya cima se localiza una vivienda aislada y un cementerio, a mano izquierda de la ruta.

El desvío conduce a una pista asfaltada que discurre entre prados y muros de cierre de parcelas, de piedra, en el núcleo de Taraniello, iniciando un descenso hacia un depósito de agua de 1970, tras el cual gira a la izquierda, pasando a discurrir por un camino de tierra y piedra, primero entre flanqueado por altos muros de piedra y que luego pasará ante una antigua casa rectoral, de piedra vista, dos alturas y alero muy pronunciado.

Esta pista conduce a la carretera local, prosiguiéndose por su arcén hacia la izquierda, pasando entre un pequeño conjunto de viviendas de dos alturas, tras las cuales, en ligera bajada, se llega a la capilla de Fátima de Valsera, a mano derecha de la carretera, sita en una pradería junto a un cementerio.

Nada más pasar la capilla, se toma un desvío a la izquierda, hacia el núcleo de Valsera, por un camino hormigonado que inmediatamente se desvía a la izquierda, dejando a mano derecha el palacio de los Suárez de Valsera,  un edificio del siglo XVII-XVIII, con escudo y con recercos de sillería en los vanos de la planta inferior y superior y en los esquinales.

Se prosigue por delante de una hilera de edificios entre los que destaca una construcción de dos alturas con un gran vestíbulo abierto en la inferior, recordando el estilo de las viviendas de estilo mariñano. Este conjunto cuenta igualmente con dos hórreos.

Tras pasar esa tira de edificios se prosigue hacia la izquierda, por un camino asfaltado limitado por un muro de piedra que, tras una curva hacia la derecha, inicia un descenso por una vaguada entre praderías muy extensas a ambos lados, sin construcciones a la vista, en la zona conocida como el Pedreu, en la que haciendo honor a su nombre abundan los afloramientos rocosos de caliza en el entorno del Camino, que en varios tramos está, además, flanqueado por muros de piedra.

Tras aproximadamente 750 metros, se llega a una vivienda, en el lugar de La Rabaza, al final de un tramo de camino contorneado por muros de piedra trabajada en seco. Antes de llegar a la vivienda, se toma un desvío a la izquierda, que asciende por una pista de tierra, adentrándose en un espacio boscoso, en el flanco de la Peña l’Aila. Tras unos pocos metros, se prosigue hacia la izquierda, en una bifurcación de caminos, ascendiendo entre árboles, para luego llanear, con vistas a la derecha al pueblo de Ania, en lo alto, en las proximidades de la llamada Cueva Oscura de Ania, de interés por los restos prehistóricos localizados en la misma.

Se desciende entre prados y muros bajos de piedra conduce, tras una curva, a una zona conocida como Picarín, en la que existe una vivienda con hórreo, así como el desvío, a la derecha, al molino de Picarín. La pista es aquí más ancha, de grava, conduciendo hacia un pequeño puente de hormigón sobre el río Andallón. Tras cruzarlo se inicia una ascensión que termina conectando, en una curva, por cuyo arcén se prosigue, hacia la derecha, hasta llegar, tras medio kilómetro, al núcleo de Premoñu, prosiguiéndose recto, sin tomar un desvío a la derecha existente al inicio del pueblo.

Se continúa por la carretera, entre viviendas y algún hórreo, hasta llegar a la capilla de Santa Ana, con un hórreo frente a su fachada principal. Esta capilla formaba parte del hospital de peregrinos de Santa Ana, ya documentado en 1426 como “refugio y albergue de los peregrinos que pasan en romería al apóstol Santiago en Galicia”. Esta institución se cree que se asentaba en la casa de La Portalada, todavía en pie en la actualidad.

Pasada la capilla, se sigue de frente, por la carretera, durante menos de 400 metros, entre viviendas, hasta que se llega hasta el barrio de La Tabierna, conformado por una pequeña plazoleta frente a una tira de pequeñas construcciones, sita a mano derecha de la carretera, con un hórreo frente al espacio abierto. En este punto el Camino se desvía de la carretera hacia la derecha, tomando la pista de tierra que parte entre el hórreo y las viviendas.

Esta estrecha senda de tierra, con algún tramo empedrado, discurre entre prados y árboles, flanqueándola en ocasiones muros de piedra en seco, configurando de esta manera un muy interesante tramo de la ruta jacobea. Confluye esta senda en un cruce de caminos, abriéndose frente a la ruta tres vías, de las que se ha de optar por la central, un muy estrecho camino de tierra y empedrado natural que discurre entre cierres de parcelas y árboles y que pronto conduce a un camino más ancho, con empedrado en su parte central que más adelante pasará bajo el palacio de Ardaxe situado a una cota superior, tras unos prados.

Poco después se llega a un cruce que hacia la izquierda conduce a la iglesia de Valduno, junto a la que se han descubierto los restos de unas antiguas termas romanas, cuyo hipocausto es visible desde el exterior del templo. El Camino continúa en este cruce de frente, pasando a bordear la amplia vega del río Nalón en Valdunu, prosiguiendo durante unos metros más por un tramo de empedrado, que luego da paso a una estrecha senda de tierra, flanqueada por árboles, tramos de muro de piedra y matorral. Tras unos 300 metros esta senda enlaza con una pista de hormigón, continuando hacia la izquierda, discurriendo entre praderías de la gran vega de Valdunu, dejando a mano derecha, a más altura, varias viviendas del núcleo de El Castiellu, algunas de ellas con hórreos y paneras de grandes dimensiones, así como una capilla vinculada a una de estas construcciones.

Este camino hormigonado acaba confluyendo en una carretera asfaltada, en un cruce tras el que se localiza una casería y una panera. Se continúa hacia la izquierda, llegando pronto a la carretera y girando a la derecha, pasando por delante de la casería antes referida y pasando a circular en paralelo al río Nalón.

Esta carretera conduce al pueblo de Paladín, presidido en lo alto por el gran palacio de Bolgues.

Se llega al pueblo de Paladín por la carretera, dejando a mano derecha la fuente lavadero de La Sierra.

Se cruza el río por un puente de piedra de dos vanos, y se prosigue hacia la izquierda, por la carretera, que en ascensión ligera conduce al siguiente núcleo, el de Puerma, con unas pocas viviendas flanqueando el camino, que pasa junto a una panera de con motivos decorativos tallados en sus colondras.

Tras otros 380 metros, aproximadamente, y tras haber dejado a mano izquierda una casa con hórreo en avanzado estado de abandono, se llega a una bifurcación de caminos en el que se ha de tomar el que prosigue por la izquierda, desviándose por ello de la carretera local por la que se venía circulando.

Este camino es una pista de tierra y piedra primero que más adelanto da paso a una senda de tierra que pasará a circular al borde mismo del río Nalón, para pasar más adelante a transitar por la parte posterior de un pequeño conjunto de viviendas en el lugar de Carril.

Pasadas estas construcciones sigue discurriendo la estrecha senda de tierra entre árboles y matorrales, llegando después a una pasarela de madera (bautizada como puente de Las Xanas) sobre un regato, tras lo que se inicia un ascenso que a los pocos metros conduce a la carretera AS234, por cuyo arcén se prosigue, hacia la izquierda. En paralelo al Nalón, se llega más adelante al núcleo de L’Arache, siguiendo de frente por la carretera, sin tomar el desvío a la derecha que conduce a un conjunto de fortificaciones de época de la guerra civil española y al núcleo de Las Ablanosas.

Tras este desvío aparece una acera en el margen derecha de la carretera, llegando pronto al lugar de La Venta las Casas y al puente de piedra sobre el Nalón, a la izquierda, por el que prosigue el Camino de Santiago, en una zona limítrofe de los concejos de Las Regueras, Candamo (por cuyo territorio discurre la ruta unos pocos metros) y Grau/Grado.

Tras cruzar el puente de Peñaflor, se prosigue por la carretera nacional N-634 hacia la derecha, en paralelo a las vías del tren y al río. Se llega pronto al pueblo de Peñaflor y a su iglesia de San Juan, a mano izquierda, en un cruce de vías. En este pueblo existió un hospital de peregrinos desde 1144, promovido por el rey Alfonso VII junto al puente, estando en uso hasta el siglo XVIII, pese a que hubo de ser muchas veces reconstruido a causa de las riadas del Nalón que periódicamente le causaban grandes daños.

El pueblo de Peñaflor destaca por su arquitectura tradicional, con muchas viviendas con corredores de madera. Especial atención merecen sus hórreos y paneras, construidos sobre bodegas de piedra que en ocasiones alcanzan gran desarrollo. Un conjunto especialmente interesante de dos paneras y un hórreo se localiza tras pasar la iglesia, al borde de la carretera nacional, todos ellos con pegollos (soportes de la estructura superior del granero) de madera y de escasa altura, que apoyan en unas estancias inferiores construidas en piedra o mampostería y denominadas caramanchones.

Tras dejar la iglesia atrás, en el cruce, se prosigue de frente, adentrándose en el pueblo de Peñaflor y abandonando la carretera nacional. En el siguiente cruce, se sigue de frente, dejando a mano derecha el desvío a la estación de tren.

Se discurre entre las viviendas, hórreos y paneras de Peñaflor. Hay viviendas entre cortafuegos, otras con balcones de hierro fundido en sus vanos principales y otras con corredores de madera. También es posible contemplar algún escudo.

Tras atravesar el pueblo, se llega a un cruce de caminos, con un alto muro de piedra al frente, debiendo proseguirse hacia la derecha, hacia un paso inferior bajo la línea del ferrocarril, conformado como un arco de medio punto construido en sillería de piedra.

Atravesado ese paso, se prosigue por una ancha pista de grava que discurre por una gran llanura, entre praderías y algún árbol, ya en dirección a la villa de Grau/Grado/Grau/Grado. Se sigue recto, entre alguna plantación de manzanos y varias edificaciones aisladas, hasta que la pista llega frente al polígono de La Cardosa, entre cuyas naves hay una que aloja las instalaciones del Museo Etnográfico de Grau/Grado.

Antes de llegar al polígono de La Cardosa, el Camino gira a la derecha y luego a la izquierda, acabando después de 200 metros enlazando con una carretera asfaltada que se sigue hacia la derecha, hacia la estación de tren de Grau/Grado/Grau/Grado, cuyas vías deben atravesarse por un paso controlado con barreras de seguridad, tras el cual se gira a la izquierda, hacia el edificio de la estación.

Al llegar junto a la entrada principal de la estación se gira a la derecha, ascendiendo una calle adoquinada que conduce a la carretera general, en el barrio de San Pelayo de Grau/Grado.

Se gira a la derecha, por la avenida de Valentín Andrés, y tras apenas 50 metros se llega al puente de piedra sobre el río Cubia, que se cruza, prosiguiendo después por una acera, pasando de largo dos rotondas más adelante hasta llegar al parque de San Antonio, que se bordea. Se llega entonces al palacio de Valdecarzana, por delante de cuya fachada principal continúa la ruta.

Pasado el palacio (y dejando a mano derecha el pequeño callejón que conduce a la capilla de los Dolores, vinculada al palacio), se gira a la derecha por la calle, pasando frente a la casa rectoral, y luego se gira a la izquierda, por la calle, que lleva a la plaza sita frente al ayuntamiento de Grau/Grado/Grau/Grado, final de la presente etapa.

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