Camino primitivo

Etapa 2: Grau/Grado - Salas

Esta etapa del Camino Primitivo discurre entre las capitales de los concejos de Grau/Grado y Salas, los dos municipios por los que se circula durante los 22,51 kilómetros que comprende el recorrido. Es una etapa que en su primer tramo afronta la ascensión hasta el alto del Fresno, que se realiza de manera muy tendida, desde la villa de Grau/Grado hasta las inmediaciones del santuario del Fresno, a lo largo de 4,5 kilómetros aproximadamente, salvándose en esa distancia un desnivel de unos 300 metros, intensificándose la subida de manera notable en el tramo inmediatamente anterior a la llegada al alto. A continuación se inicia el descenso hacia el río Narcea, en Cornellana, y después se vuelve a ascender, mucho más ligeramente, hasta alcanzar la villa de Salas. 

El recorrido se realiza por caminos de asfalto u hormigón en su mayor parte, aunque hay un tercio del itinerario que aún discurre por pistas de tierra o grava. Junto a las capitales concejiles que marcan el comienzo y final de la etapa, el Camino de Santiago atraviesa numerosas pequeñas aldeas y pueblos, como Acebéu, Doriga, La Rodriga, Llamas, Villazón o Casazorrina, así como la gran villa de Cornellana, en la que se asienta el monasterio de San Salvador, uno de los grandes conjuntos patrimoniales de Asturias, incluido en 2015 por la UNESCO en la Lista del Patrimonio Mundial como elemento vinculado al Camino Primitivo de Santiago. 

Muy numerosos son los testimonios del patrimonio cultural en esta etapa, tanto en lo relativo a grandes ejemplos de arquitectura religiosa y civil de época medieval y moderna, como las iglesias románicas de Santa Eulalia de la Doriga, Santiago de Villazón o la colegiata de Salas, como en lo que tiene que ver con muestras de la arquitectura tradicional y popular asturiana, muy abundantes en las pequeñas aldeas por las que discurre la ruta jacobea, en las que será posible admirar grandes hórreos y paneras, lavaderos, fuentes y pequeños puentes de factura tradicional. Las dos capitales de concejo presentes en la ruta, Grau/Grado y Salas, cuentan con sendos conjuntos históricos declarados Bien de Interés Cultural y en los que existen numerosos ejemplos de buena arquitectura, así como espacios públicos (plazas, paseos, parques) de notable interés. 

En esta etapa hay abundantes referencias al paso de peregrinos hacia Compostela en época medieval y moderna. En la villa de Grau/Grado existió tradicionalmente un hospital de peregrinos, documentado desde el siglo XVI, bajo la advocación de Nuestra Señora de las Candelas, siendo anteriores las noticias relativas al hospital de San Juan de Leñapañada, a poca distancia de la villa moscona, y ya citado a principios del siglo XIII. Ya en Salas, existió tradicionalmente una hospedería en el monasterio de san Salvador de Cornellana que atendía a los peregrinos, ya citada a finales del siglo XV. En la capital del concejo existió un hospital dedicado a San Roque, del que aún se conserva su capilla, ya documentado a comienzos del siglo XV.

Descripción de la etapa

CAMINO PRIMITIVO

Comienzo de etapa en la plaza del Ayuntamiento de Grau/Grado.

Dándole la espalda al consistorio, el Camino prosigue de frente, hasta desembocar de inmediato en la plaza del General Llano Ponte,  rodeada de algunos edificios de interés, como el que tiene una placa conmemorativa del paso por la villa de la compañía de teatro La Barraca de Federico García Lorca, en 1930.

Se cruza esta plaza y se prosigue por la calle de los marqueses de la Vega de Anzo, cuyo primer desvío hacia la derecha (que no se toma), conduce a la iglesia parroquial de Grau/Grado/Grau/Grado. Siguiendo de frente por la calle se deja pronto a la izquierda una pequeña plaza con una fuente.

Se avanza por esta calle, entre bloques de viviendas modernos entre los que se han conservado algunos de interés, de comienzos y mediados del siglo XX, por ejemplo en la plaza Indalecio Corujedo, que se flanquea.

Tras pasar esta plaza, se deja a mano izquierda un palacete con un pequeño jardín delante, todo ello cercado por un muro de piedra y reja, prosiguiéndose de frente, por la misma calle de los marqueses de la Vega de Anzo, por un tramo donde abundan más las viviendas de los años de posguerra, de una o dos alturas, llegándose más adelante a las ruinas de una construcción de finales del XVIII, a mano derecha.

Tras unos 350 metros, la calle desemboca en la travesía de la carretera nacional por Grau/Grado, denominada Eulogio Díaz Miranda, hallándose justo en el entronque la fuente de Arriba, de 1796.

Se prosigue hacia la izquierda, por la calle Flórez Estrada, pasándose frente al edificio de la escuela de música y más adelante llegando a un crucero de piedra, en un cruce de caminos a la salida del núcleo antiguo de Grau/Grado/Grau/Grado, tras el cual se localiza una vivienda de dos alturas, con sillares en recercos de muros y esquinales, datable en el siglo XVIII.

Dejando atrás el crucero y esta vivienda, se prosigue de frente hasta cruzar el río Cubia. Se gira entonces a la izquierda y se toma la calle La Flor, entre viviendas de dos alturas. Se llega a un cruce, debiendo continuarse de frente, por una estrecha calle flanqueada a la derecha por un muro de piedra y a la izquierda por un edificio de dos plantas. Esta calle asciende en paralelo a la carretera nacional N-634, que queda a mano derecha.

Se asciende por este camino y en la primera bifurcación de vías se continúa por la de la de la derecha, en dirección a Acebedo, por un entorno cada vez menos urbano, con viviendas unifamiliares, prados y algún hórreo y panera a los lados del Camino, que está limitado por muros de piedra en buena parte de su recorrido. Al dejar atrás las últimas viviendas y una nave ganadera, se pasa a circular por una pista de hormigón, que continúa ascendiendo, para dar paso más tarde a un firme de piedra y tierra, en una zona en la que se llanea, entre parcelas acotadas por muros de piedra, algún árbol a pie del camino y viviendas dispersas. Pronto la pista vuelve a estar asfaltada y se termina enlazando con una carretera que discurre en sentido perpendicular a la marcha que llevaba el Camino.

En este punto, se sigue hacia la derecha, aproximándose a un nudo de comunicaciones. Se pasa por encima de la carretera nacional por un paso elevado, dejando a mano izquierda, abajo, una rotonda de distribución del tráfico.

Tras cruzar la carretera nacional, se prosigue por un camino asfaltado, que lleva de inmediato a El Cascayal, en una zona de prados, con una casería con hórreo a la izquierda, en una curva que hace el recorrido del Camino.

Se llega pronto a un cruce de caminos, debiendo tomarse el de la derecha, en dirección a un pequeño núcleo de viviendas con algún hórreo, que se deja atrás, a mano derecha, continuando la ruta para llegar a Acebedo, lugar que se atraviesa, dejando a mano derecha un desvío, y a ambos lados viviendas y algún hórreo y panera.

Se llega a un cruce, todavía en el pueblo, en el que se debe continuar por la derecha, pasando después al lado de una vivienda de tipología tradicional, con corredor de madera en la planta superior, conservada en mal estado, existiendo al otro lado del camino, a la izquierda, un hórreo con buhardilla en la cubierta. Más adelante se dejan otros tres desvíos a la izquierda, el tercero de los cuales conduce a un paso elevado sobre la autovía, que circula más o menos en paralelo al camino en este punto. Se llega a otro barrio de viviendas, con alguna panera, y se llega a un cruce con otra carretera, en el que se debe girar hacia la izquierda, dejando a mano derecha un hórreo.

Prosigue el recorrido por una carretera asfaltada, entre prados, algún árbol y viviendas aisladas, entreviéndose en ocasiones la autovía, que queda a mano izquierda. Se sigue recto en el desvío a la derecha hacia El Valle, manteniéndose la ascensión, entre praderías hasta llegar, algo más de medio kilómetro después, a un cruce de carreteras. Hacia la derecha, se continúa hacia San Juan de Villapañada, pueblo en el que existió en la Edad Media un hospital de peregrinos, ya citado en 1229, que es el único de los asturianos que se conoce que fue propiedad de una orden religiosa, en concreto de la de San Juan de Jerusalén o de los hospitalarios (orden que a comienzos del siglo XIV se hizo con las posesiones de la del Temple, cuando ésta fue disuelta). En la actualidad no se conserva el edificio de este antiguo hospital, aunque se cree que estaría cerca dela iglesia. Cuenta en la actualidad Villapañada con un albergue de peregrinos, localizado en el edificio de las antiguas escuelas. Para llegar a este punto hay que desviarse del recorrido del Camino unos 800 metros.

La ruta prosigue recto, dejando a la izquierda un pequeño conjunto de viviendas, con un hórreo, en el lugar denominado La Venta. El camino es una carretera asfaltada, encajonada al principio entre taludes de tierra, y flanqueada por árboles y praderías. Tras 370 metros deja a mano izquierda una casería con panera, en el lugar de El Toral, persistiendo la ascensión hasta La Pelona, con un desvío a la derecha que no se toma y pasando junto a una vivienda con panera, a la izquierda. Desde esta zona se contemplan buenas vistas de los valles, y también de la autovía, que discurre por la izquierda a menor altura.

Continúa el recorrido, flanqueado por árboles, y se llega, tras algo más de medio kilómetro, al pueblo de La Tabierna. Tras la primera vivienda que aparece a la derecha, se encuentra un lavadero cubierto, tras el cual se toma el desvío a la derecha, no llegando a adentrarse en el núcleo del pueblo.

Se asciende una pendiente muy pronunciada y se llega a un cruce de caminos. A la derecha, en lo alto, se localiza el santuario de El Freisnu, con excelentes vistas hacia el valle de Grau/Grado.

El Camino continúa de frente, atravesando en este punto el límite entre los concejos de Grau/Grado y Salas, por el conocido tradicionalmente como camino de Los Morriondos, una pista de grava que inicia un descenso prolongado, en parte en paralelo al recorrido de la autovía  A63 y con buenas vistas del valle de las Dorigas. Es una pista ancha, con fuerte talud de piedra a la derecha, que desciende durante casi 700 metros hasta llegar, en una curva, al antiguo puente de piedra de La Meredal, y a una fuente sita junto al mismo.

Pasados estos elementos, se encamina la ruta hacia una pasarela peatonal que atraviesa la autovía, prosiguiendo después el descenso, por una pista de grava, hacia el pueblo de San Marcelo, primera localidad del concejo de Salas por la que discurre el Camino Primitivo y a cuyas primeras viviendas se llega apenas 320 metros después de cruzada la pasarela, pasando el firme de la ruta a estar hormigonado.

Discurre el Camino por la zona alta de San Marcelo, entre viviendas tradicionales, con galerías y corredores de madera, así como entre numerosos hórreos y paneras. También se conserva alguna vivienda con la estructura del horno, de piedra, adosada al edificio. En la parte baja del pueblo, hacia la izquierda del Camino, existe junto a una panera uno de los pocos molinos de rabil que aún están en funcionamiento en Asturias.

Prosigue su recorrido el camino entre muros de piedra de cierre de parcelas y viviendas, hasta desembocar en una carretera, en curva, debiendo continuarse hacia la izquierda, por el arcén durante algo más de 200 metros, hasta prácticamente desembocar en una rotonda de acceso a la autovía. En ese punto, antes de llegar a la rotonda, se toma un desvío a la izquierda, por una pista de tierra, que discurre entre bajos muretes de piedra, atravesando una zona llana de praderías y manzanos, hasta llegar, menos de doscientos metros después, al pequeño arroyo del Fresno que se cruza por una pasarela de madera, denominada de La Meredal, recuperada en 2003. Se prosigue por una pista de tierra, en paralelo al río y entre árboles. Pronto se dejan a mano derecha las ruinas de un antiguo molino, del que se conserva su estructura de piedra, en la que destaca el arco para el acceso del agua. Se continúa después unos metros junto al río, en una zona en la que éste forma unos pequeños saltos de agua.

Se asciende a continuación por la misma senda, hasta llegar al pueblo de La Reaz, con una gran panera al inicio del pequeño núcleo.

En este punto el camino pasa a ser una pista de hormigón, que discurre entre las pocas viviendas aquí existentes, y flanqueando la fuente de La Reaz.

Tras la fuente, la pista conduce en muy pocos metros a un paso bajo la autovía, tras el que se prosigue recto, para llegar casi de inmediato a las primeras viviendas del pueblo de Doriga.

Se continúa recto, entre muros de piedra y caserías con hórreos y paneras, hasta llegar a un cruce, en el que se gira a la derecha, entre más viviendas, algunas con corredores de madera, y hórreos, cruzando más adelante un puente sobre el río y llegando a la iglesia románica de Santa Eulalia, en cuyas inmediaciones es posible contemplar, además, dos paneras de grandes dimensiones.

Se bordea la iglesia y se llega a la carretera general. En este punto el Camino prosigue de frente. A la derecha, continuando por la carretera, se llega en apenas 120 metros a la renacentista portada de acceso al palacio de la Doriga, declarado Bien de Interés Cultural.

Volviendo al camino, se asciende por una senda asfaltada, que discurre entre prados y cierres de parcelas y desde la que se pueden contemplar, a mano izquierda, buenas vistas del pueblo que se acaba de dejar atrás.

Se dejan atrás algunas viviendas aisladas, así como una panera, y se llega, tras algo más de medio kilómetro al cementerio de San Marcelo, en el lugar de Carbayal, a mano izquierda. Se accede después a una ancha pista asfaltada, que desciende para pasar bajo un gran viaducto de la autovía, que desde este punto salva el valle del río Narcea. Este viaducto, inaugurado en diciembre de 2017, tiene una longitud de 875 metros, apoyándose sobre seis pilastras que llegan a alcanzar los 175 metros de altura.

Tras pasar bajo la autovía, se vuelve a ascender por esa pista, girando en una curva a la izquierda, para enlazar con una senda de tierra y piedra que baja hacia el fondo del valle.

Esta pista discurre entre abundante vegetación y árboles, pasando junto a la estructura de piedra de un calero, a mano derecha según se desciende, junto a una curva pronunciada.

Más adelante se pasará por un tramo de empedrado de piedra muy bien conservado.

Tras casi 600 metros de descenso, se llega a una gran nave, a mano izquierda, así como a un pequeño conjunto de viviendas, en Casas del Puente, pasando la pista a estar asfaltada y enlazando pronto con la carretera AS-15, girando hacia la derecha.

Existe en el margen izquierdo de la carretera una estrecha senda de tierra paralela a la calzada y separada de la misma, por la que se continuará durante los siguientes 670 metros, aproximadamente, hasta enlazar con una rotonda de la carretera, en el núcleo de La Rodriga, que queda a mano derecha del Camino. Se prosigue hacia la izquierda, por el arcén de esta carretera, que pronto enlaza con el puente de Cornellana, sobre el río Narcea.

Tras cruzar el puente se llega a la localidad de Cornellana, encontrándose lo primero una antigua casa de peones camineros, a mano derecha.

Se continúa recto, por la acera de la calle Prudencio Fernández Pello, coincidente con el tránsito de la carretera nacional 634 por Cornellana. Se dejan a ambos lados edificios modernos que conviven con edificaciones antiguas, de una o dos plantas, con galería y con balcones. También ha pervivido en este conjunto algún hórreo y panera.

Al llegar a la confluencia con la calle José María Caballero, se tuerce a la izquierda, por esta vía, que conduce directamente al monasterio de San Salvador de Cornellana. Se atraviesa previamente un puente sobre el río Nonaya, precedido de una construcción del XVIII, a mano derecha de la calle, antigua casa rectoral.

Se llega de esta manera al monasterio, precedido de un espacio público con árboles, y un crucero. A la izquierda, se erige la fábrica románica de la iglesia del monasterio.

Se bordea la iglesia, pasando junto a su triple ábside románico, y se prosigue por una carretera que pronto se bifurca, debiendo continuarse por la SL-7, en dirección a Subrerriba. Se inicia entonces un ascenso que permitirá contemplar una buena panorámica, a la derecha, del monasterio y de la localidad de Cornellana.

Menos de medio kilómetro después, se llega a los primeros edificios de Sobrerriba, prosiguiéndose por la carretera, que discurre por el medio de esta población, de gran interés por su arquitectura tradicional y sus muchos hórreos y paneras.

El camino discurre por la carretera, atravesando los distintos barrios de Subrerriba (La Debesa, El Barrio Ramón) y los espacios de praderías que se localizan entre los mismos, hasta que en la parte elevada del pueblo, en una curva, la ruta jacobea abandona la carretera, continuando por la izquierda, por una pista hormigonada junto a un conjunto de dos paneras contiguas, y varias viviendas tradicionales, en el barrio Ramón.

Esta pista confluye tras apenas 80 metros de nuevo con la carretera, que se cruza, para continuar de frente por una pista de hormigón que pasa al lado de una vivienda de dos plantas con galerías. Esta pista, que asciende, deja paso pronto a un tramo empedrado y luego a una senda de tierra y piedra, que discurre entre árboles, con excelentes vistas al inicio, del valle de Cornellana.

Se discurre entre árboles, y junto algunas zonas de muros de piedra de contención del talud, durante 1,6 kilómetros, hasta llegar a una cantera de sílices, cuyas instalaciones se bordean por una pista de grava que conduce a una bifurcación de caminos, tras dejar atrás las instalaciones de la cantera, debiendo proseguirse por el de la derecha, en descenso hacia una carretera local, prosiguiéndose hacia la izquierda, pasando delante de unas naves y llegando a continuación a un al pueblo de Llamas, en el que se puede apreciar un palomar de planta circular y alta estructura de piedra, así como varias viviendas y algún hórreo y panera. También existe una capilla, a la que no llega el Camino, en la zona elevada del pueblo.

Se prosigue por la carretera y se sigue de frente en el cruce que aparece al finalizar las viviendas del pueblo, dejando a mano izquierda una fuente.

Se continúa por una ancha pista de grava, entre prados y algún árbol, prosiguiendo hacia la derecha en dos cruces que aparecerán más adelante. Algo más de 800 metros después de haber dejado las últimas casas de Llamas se llega, en una curva, a una casería, con una gran panera apoyada sobre un edificio de piedra, en el lugar de La Carril, antes del cual se atraviesa el pequeño reguero Peñouba sobre un puente de factura tradicional.

Se sigue hacia la derecha, pasándose más adelante por delante de una vivienda aislada, en el sitio de Las Chamarras, y llegando después a otra construcción frente a la cual se debe tomar un desvío a la derecha, para desembocar, 120 metros más adelante, en una pista forestal de trazado totalmente recto que conduce, hacia la izquierda, al pueblo de Quintana, capital de la parroquia de Villazón, por el medio de una vega muy llana, entre praderías. Tras algo más de 800 metros, esta pista conduce al cementerio del pueblo, pasando el firme a estar asfaltado. Se deja atrás el cementerio y poco después se llega a una bifurcación de caminos. El que va a la izquierda conduce a la iglesia de Santiago de Villazón y al pueblo de Quintana, mientras que el camino oficial prosigue de frente, pasando por la zona baja del pueblo y junto a la fuente de Santiago, que queda a mano izquierda, al igual que la iglesia, que se sitúa en un alto sobre este tramo del camino.

Se continúa por esta ancha pista de grava, que tras unos 340 metros pasa por delante de una casería, con hórreo, tras la cual el camino pasa bajo un paso elevado de acceso a una cantera sita a mano izquierda de la ruta. Se sigue de frente, dejando a mano izquierda una panera, y llegando tras otros doscientos metros a la fuente y lavadero de Fuentecaliente, a mano izquierda, junto a la que existe un moderno refugio – marquesina de acero cortén.

Dejada atrás la fuente, se llega a una bifurcación de caminos, prosiguiéndose de frente, ante una vivienda aislada, continuando por una senda de tierra y piedra, entre castaños y avellanos, que con trazado irregular discurre por la ladera del monte El Picarioso y que tras algo menos de un kilómetro conduce al puente de Casazorrina, de piedra y un solo vano.

Poco después de dejar atrás el puente, se llega a una carretera local, girando el camino hacia la izquierda, por su arcén, llegando pronto al pueblo de Casazorrina, que se atraviesa.

Existen en este pueblo numerosos hórreos y grandes paneras, así como alguna casona de grandes dimensiones.

En un cruce de vías existente en el pueblo, se ha de seguir hacia la izquierda, pasando el camino tras las últimas casas a ser una pista de tierra y piedra, que discurre entre prados hasta llegar al puente de La Debesa, una pasarela de madera. Después del paso del regato existe un pequeño tramo de senda empedrada, con cantos de río, de gran interés patrimonial.

Se prosigue ascendiendo por la senda hasta llegar al pequeño núcleo de construcciones de La Debesa, en el que destaca la antigua torre, junto a una panera.

Una vez bordeada la torre, se continúa por una senda entre prados y algún árbol, hasta llegar a un paso inferior de la autovía, que se atraviesa, enlazando con una pista de nueva construcción, paralela a la carretera nacional, con la que se enlaza pocos metros después.

Se atraviesa la carretera nacional y se sigue de frente, por una estrecha senda de piedra y tierra, entre prados, que 350 metros más adelante deja a mano derecha una nave, siguiéndose de frente, por una auténtica galería vegetal con abundantes robles, hasta llegar a una vivienda evolucionada a partir de una construcción inicial entre cortafuegos. En este punto el camino pasa a estar hormigonado, prosiguiendo hacia la izquierda y llegando pronto al núcleo de viviendas de Maicín, con algún hórreo y panera, junto a los que se discurre, pasando después de nuevo a ser el camino una pista de tierra durante unos pocos metros, descendiendo entre algunas construcciones, entre ellas una panera con una cubierta extendida para guarecer el paso entre la misma y la vivienda a la que se vincula.

Se llega tras unos pocos metros a la carretera AS-226, con acera, debiendo cruzarse y proseguir hacia la izquierda, en dirección al centro de la villa de Salas, en una zona en comienzan a aparecer bloques modernos de viviendas. Se sigue recto por la avenida del Llaniello, pasando junto a un edificio municipal, flanqueando igualmente la llamada Casa Xanzo (una casa con escudo), con la capilla de San Roque al lado, también junto al Camino, en la calle San Roque, llegándose a continuación, tras apenas 100 metros, a la colegiata de Salas, en la plaza de la Iglesia, en pleno centro de la villa, punto final de esta etapa.

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