Camino primitivo

Etapa 9: Grandes de Salime - El Acebo

Última etapa del Camino Primitivo en Asturias, que discurre íntegramente por el concejo de Grandas de Salime, desde su capital hasta el límite provincial con Lugo, en el alto del Acebo. 

El recorrido, de apenas 13,19 kilómetros, se realiza en continua ascensión, tendida y no  muy pronunciada (salvo en la subida final al alto), salvándose en la distancia un desnivel de unos 600 metros. 

Se discurre en su mayor parte por sendas de tierra o grava, siendo escaso el porcentaje de caminos asfaltados (sólo 2,91 kilómetros del total). Se atraviesan las pequeñas poblaciones de Cereixeira, Castro, Xestoselo y Penafonte, y entre ellas amplios espacios naturales, en los que es frecuente que el camino discurra entre auténticas galerías vegetales, muy agradables de pasear. 

El patrimonio cultural está formado en su mayor parte por pequeñas capillas (como las de Malneira y Padraira), iglesias parroquiales de gran interés como la de Penaseita, y buenas casonas típicas de la arquitectura tradicional de la zona. Destaca, igualmente, en el pueblo de castro, el gran yacimiento arqueológico del Chao Samartín, declarado Bien de Interés Cultural en 2014, y al que se vincula un moderno centro de interpretación en el que se expone buena parte de las piezas de interés localizadas en las distintas excavaciones arqueológicas realizadas en el castro. 

Las referencias históricas al paso de peregrinos se centran en los hospitales que les dieron auxilio durante la época medieval y moderna. Está documentada la existencia de un hospital en Cuiña, justo antes de alcanzar el alto del Acebo, y del que nada resta en la actualidad. 

Tras pasar el alto del Acebo, el Camino Primitivo se adentra en la provincia de Lugo, siendo su siguiente gran parada la localidad de A Fonsagrada. 

Descripción de la etapa

Comienza la etapa frente al ayuntamiento de Grandas de Salime, continuando hacia la colegiata de San Salvador, que se flanquea, por la estrecha calle del Carmen, entre el pórtico del templo a la derecha y edificios a la iglesia.

Pronto se llega, en la ascensión por esta vía, a la capilla de la Inmaculada, construida en piedra y que conserva la espadaña con campana, adosada a una construcción de planta alargada, con escudo y portalón a base de un arco de medio punto. Se trata de la Casa Román.

Se sigue ascendiendo por la calle hasta que la misma conecta con la carretera general. Se cruza y se prosigue de frente, por un camino asfaltado, flanqueado a la derecha por un muro de piedra de cierre de parcela, entre prados y alguna vivienda aislada, existiendo a la derecha, a mayor altura, un hórreo. Un poco más adelante, a mano derecha (y tras haber dejado a la derecha un desvío por otro camino), se localiza la capilla del Carmen, precedida por un profundo pórtico, y que en su interior conserva un interesante retablo del XVIII.

Pasada la capilla se prosigue unos 60 metros por la pista hormigonada, sin desviarse, hasta dejar atrás unas pocas viviendas, la última de las cuales es de cierta antigüedad, como denota el hecho de que cuente con un horno adosado a la construcción, visible desde el exterior.

Tras dejar atrás esta vivienda, se sigue recto, sin tomar un desvío a la derecha, por un camino que durante unos metros está hormigonado pero que luego deja ya paso a una senda de tierra, que discurre entre prados, delimitada en alguna zona por matorral y en otra (más adelante, bajo una vivienda a mano derecha, sita a mayor altura) por muros de piedra. Tras unos 450 metros, llega a las proximidades de la carretera autonómica, con la que no se llega a conectar, sino que se prosigue por la senda, hacia la izquierda, en paralelo a la calzada de la carretera, que queda a mano derecha a una cota superior. Se sigue por esta senda, delimitada en ocasiones por taludes de tierra y muros de piedra, durante unos 350 metros, entre una densa masa de árboles, llegando finalmente a enlazar con la carretera AS-28, prosiguiéndose hacia la izquierda, por una estrecha senda de tierra paralela a la calzada de la vía, hasta cruzar, en un desvío, la calzada del desvío de la carretera que conduce a Escanlares y Robledo, tras el cual se continúa, ya por el arcén de la AS-28, durante unos 140 metros, hasta pasar por delante de una industria láctea, sita a mano izquierda de la carretera en el sentido en el que discurre el Camino de Santiago, en el lugar de A Farrapa.

Tras dejar atrás esta industria, se cruza la AS-28 y se prosigue durante unos 170 metros por una carretera de asfalto que dibuja una curva para volver a enlazar más adelante con la vía autonómica. Se corresponde con el antiguo trazado de esta carretera, en una zona en la que el mismo se regularizó y dejó, por ello, de tener uso.

De vuelta a la carretera, se continúa hacia la derecha, por el arcén de la vía durante unos 80 metros, pasados los cuales se toma un desvío a la derecha, por una senda de tierra que asciende y que pasa a discurrir entre algunos árboles y matorrales, entre praderías, para llegar 480 metros después a una casería, en el lugar de Xuntacasa, por delante de cuyas construcciones se pasa, prosiguiendo recto, sin tomar un desvío a la izquierda hacia la carretera. Continúa el camino por una estrecha senda de tierra, entre prados y matorral, que en suave descenso conduce doscientos metros después a las primeras viviendas del pueblo de Cereixeira.

En este punto el camino pasa a estar asfaltado y se incorpora a una carretera local, prosiguiendo el recorrido por el arcén de esta vía, hacia la izquierda, llegando más adelante, tras las últimas viviendas, al enlace de la carretera con la autonómica AS-28, continuando por su arcén durante unos 200 metros, dejando atrás un aparcamiento de vehículos, a mano izquierda, y a la derecha una construcción de planta alargada y dedicada a la hostelería.

Tras esos doscientos metros de recorrido se cruza la carretera, en el lugar en el que parte una carretera en dirección a Vilarello. Justo al lado del inicio de esa carretera, se inicia una senda de tierra, por la que prosigue el camino de Santiago, en principio en paralelo a la carretera AS-28, separada de la misma por un prado, en una zona conocida como A Pezoa.

Continúa la marcha por esta senda, al principio entre árboles y luego atravesando extensas praderías, estando limitado el Camino, a ambos lados, por estacas de madera y alambre. Tras poco más de medio kilómetro, se toma el primer desvío a la izquierda, prosiguiéndose entre prados primero para más adelante adentrarse en la galería que conforman los árboles existentes a ambos lados del camino, que también está delimitado en algún punto por muros de piedra. Se llega a la capilla de la Esperanza de Malneira.

Tras pasar la capilla, se cruza una carretera local y se prosigue de frente (quedando a la derecha el acceso al pueblo de Malneira (al que el  Camino no llega a acceder), por una pista de tierra entre árboles, que tras un recorrido de unos 160 metros deja a mano derecha una casona abandonada y llega a un cruce de caminos, debiendo optase por el de la izquierda, una pista de tierra que discurre entre robles, muros de piedra y algún cierre a base de lajas de pizarra hincada.

Recorridos algo más de 500 metros, se pasa a una zona de praderías y la pista pasa a convertirse en una carretera asfaltada, tras un desvío a la izquierda que conduce a la carretera AS-28. De frente se llega en pocos metros al pueblo de Castro, que se atraviesa en sentido Este-Oeste, sin tomar ningún desvío, pasando primero bajo unas naves ganaderas para, a continuación, adentrarse en el núcleo de la población, pasando ante la capilla de San Martín y Santa Bárbara.

Tras pasar la capilla, se sigue el recorrido por un camino hormigonado flanqueado por muros de piedra, con prados a ambos lados, y a continuación, entre viviendas de una y dos alturas, tras las cuales, en un cruce, se prosigue hacia la izquierda, enfocando ya la salida del pueblo, entre sus últimas construcciones, llegando a un tramo en el que el camino está flanqueado a mano derecha por un muro de piedra y a la izquierda por una alineación de piedras hincadas, tras el cual se llega a una carretera que hacia la izquierda conduce a la carreta AS28 y hacia la derecha al centro expositivo vinculado al castro del Chao Samartín, al que se llega, siguiendo este camino tras apenas apenas 160 metros.

Este centro es el punto de inicio perfecto para una visita al castro del Chao Samartín, declarado Bien de Interés Cultural y uno de los grandes bienes patrimoniales vinculados al Camino de Santiago en el occidente asturiano.

En esa intersección con la carretera, la ruta jacobea prosigue de frente, por una pista de tierra encajonada al principio entre muros de piedra que flanquean ambos costados del camino, pasando luego a discurrir el mismo entre prados a la izquierda y robles a la derecha.  Sin tomar ningún desvío de los que a la izquierda conducen a pueblos como Padraira, se prosigue recto, pasando por zonas en las que el camino presenta una caja fuertemente marcada por los taludes laterales de tierra sobre los que se disponen en ocasiones muros de piedra. Tras 1,2 kilómetros por esta senda se llega a la ermita de San Lázaro de Padraira, de grandes dimensiones y con un pórtico.

Pasada la ermita se prosigue recto, por la senda por la que se venía, entre árboles y algún prado, llegando después de otros 850 metros, a enlazar con la carretera autonómica, prosiguiendo hacia la derecha por una estrecha senda de tierra paralela a su calzada, durante 85 metros, para luego desviarse hacia la izquierda por una carretera ya sin uso que conduce hasta una vivienda, siguiéndose de frente, sin tomar el desvío a la izquierda que parte de la propia construcción, y volviendo a enlazar tras un total de 280 metros, con la carretera AS-28, prosiguiéndose hacia la izquierda.

Se inicia aquí un recorrido de mil seiscientos metros, aproximadamente, junto a la carretera, siendo en su mayor parte (salvo al final de este trayecto) por una estrecha senda separada de la calzada por los guardarraíles. Se dejan atrás los desvíos a Monteseirín Grande y Pequeño y a Pelou, y se continúa en una ascensión tendida que conducirá al pueblo de Penafonte, último núcleo de población que atravesará el Camino de Santiago Primitivo a su paso por Asturias.

Al llegar a esta población, se toma el desvío a la derecha que conduce por carretera al núcleo, para, a continuación, tomar el primer desvío posible a la derecha, ante unas viviendas de dos alturas, por una pista de hormigón que, en fuerte pendiente de subida, conduce al cementerio y, tras él, a la iglesia de Santa María.

La iglesia preside un espacio abierto, localizándose frente a la misma un lavadero de 1932. Tras la iglesia, al fondo, se levanta la llamada Casa de la Peña, sita justo al lado del peñón que da nombre al pueblo.

Dejada atrás la iglesia, se continúa de frente, atravesando el núcleo de Penafonte, para más adelante, en una bifurcación de caminos (conduciendo el de la izquierda a la carretera As28), tomar el de la derecha, que asciende por una pista de hormigón para, tras pasar las últimas viviendas del pueblo, seguir de frente por una estrecha senda de piedra, en fuerte ascensión por la ladera del monte do Zarro, y que unos 100 metros más adelante prosigue de frente en otro cruce de caminos.

Se asciende entre plantaciones de pinos y vistas cada vez más amplias de los cordales montañosos de esta zona limítrofe entre Asturias y Galicia, en la que son frecuentes los parques eólicos. El camino está bien delimitado por taludes laterales de tierra, en el margen derecho. Después de 1.200 metros se enlaza con una pista, más ancha, de acceso al parque eólico de A Curiscada, que queda a mano derecha. Se prosigue por la misma, hacia la izquierda, llegándose 80 metros después a la carretera AS29.

Se cruza la carretera y se prosigue de frente, en una zona de cruce de carreteras. Nada más pasar al otro lado, se toma un desvío a la derecha, por una estrecha senda de tierra y piedra a la que se accede tras pasar una portilla. Se inicia aquí el último tramo asturiano del Camino Primitivo, que conducirá al alto del Acebo y a Galicia.

Se prosigue por la senda ascendiendo entre matorrales, tojos, y bajo la alineación del cordal en la que se levantan los molinos de viento de un parque eólico. Tras una curva a la izquierda, el Camino se mantiene en paralelo a la línea de cumbre de este cordal, para, 750 metros después de iniciado el recorrido, llegar a otra portilla que se cruza, confluyendo el camino en una pista que se prosigue hacia la izquierda, durante unos 200 metros, para a continuación, en otra confluencia de vías, girar a la derecha y, entre pinos, subir hasta el alto del Acebo, enlazando con la pista de servicio del parque eólico, cuyos molinos quedan a derecha e izquierda del Camino de Santiago.

Se atraviesa esa pista y se prosigue de frente, por un camino de tierra y piedra que discurre entre pinos y que 360 metros después continuando de frente, dejando a la derecha una desviación. Apenas 200 metros después, justo después de dejar a mano izquierda un desvío, se llega al límite entre Asturias y Galicia, prosiguiendo a partir de aquí el Camino Primitivo ya por tierras de la provincia de Lugo.

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